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Restauración de dunas en seis áreas de La Manga

Restauración de dunas en seis áreas de La MangaEFE

Dunas y arrecifes artificiales contra los temporales marítimos: estas son las apuestas de los expertos

Muchas playas han perdido su capacidad de regenerarse de forma natural, por lo que los expertos buscan las fórmulas para regenerarlas

Los temporales marítimos en el Mediterráneo son cada vez más virulentos, con kilómetros de playa devorados y borrascas y danas que han azotado con fuerza esas zonas generando inundaciones y destrozos importantes en los litorales. Por ello, urge proteger las costas de estos efectos adversos para conservar no solo el medio natural, sino también las poblaciones que se encuentran a pie de playa.

Uno de los principales problemas ha sido la desaparición de arena en la playas, puesto que esto hace que el mar avance aún más y ponga en riesgo infraestructuras y ecosistemas. Por ello, tradicionalmente se ha apostado por la recuperación de las playas mediante la aportación de arena. Sin embargo, tal y como destacan desde Meteored, los especialistas advierten de que esta medida, por sí sola, resulta insuficiente si se aplica de forma puntual.

No se trata únicamente de añadir grandes cantidades de sedimento tras un temporal y considerar solucionado el problema, ya que sin un aporte constante la arena termina desapareciendo en poco tiempo. Para que estas actuaciones sean eficaces, es necesario garantizar un suministro continuo de sedimentos, ya sea procedente del interior o mediante sistemas controlados de redistribución. De lo contrario, la playa vuelve a erosionarse con rapidez.

En condiciones naturales, las playas reciben arena y otros materiales a través de ríos y barrancos, mientras que el oleaje se encarga de repartirlos a lo largo de la costa. Cuando este equilibrio se altera, el sistema entra en regresión. Y esto es precisamente lo que ha sucedido en numerosos puntos del litoral mediterráneo. La construcción de embalses ha reducido la llegada de sedimentos al mar, mientras que puertos y otras infraestructuras han interrumpido el transporte natural de arena a lo largo de la costa, un proceso conocido como deriva litoral. Como consecuencia, muchas playas han perdido su capacidad de regenerarse de forma natural.

Una defensa más resistente y sostenible

Ante esta situación, los expertos plantean reforzar soluciones basadas en la propia dinámica del entorno. Entre ellas destaca la recuperación de los sistemas dunares, que durante décadas han sido degradados o eliminados. Las dunas actúan como barreras naturales frente a los temporales, ya que absorben la energía de las olas y dificultan la entrada del agua hacia el interior.

La propuesta consiste en restaurar estos cordones de arena, aumentar su tamaño y estabilizarlos mediante vegetación adaptada. De este modo, se crea una defensa más resistente y sostenible frente a fenómenos extremos. Además, teniendo en cuenta la subida del nivel del mar y la posible intensificación de los temporales en las próximas décadas, unas dunas bien conservadas podrían desempeñar un papel clave en la protección del litoral.

No obstante, los especialistas insisten en que estas medidas deben ir acompañadas de una planificación territorial adecuada. Evitar nuevas construcciones en zonas especialmente expuestas resulta fundamental para reducir riesgos y garantizar la eficacia de cualquier intervención.

Junto a las soluciones en superficie, también gana protagonismo otra alternativa: la instalación de arrecifes artificiales en áreas poco profundas. Estas estructuras submarinas ayudan a disminuir la fuerza del oleaje antes de que alcance la costa, lo que reduce la pérdida de arena durante episodios de mal tiempo.

Investigadores de la Universitat Politècnica de València coinciden en que la combinación de dunas restauradas y arrecifes artificiales puede contribuir a frenar el avance del mar y mitigar sus impactos. Además, estos últimos aportan beneficios adicionales, como el aumento de la biodiversidad marina y la mejora de los ecosistemas del fondo.

Tras años de estudios y proyectos piloto, los expertos consideran necesario evaluar con mayor precisión la eficacia de estas soluciones. Si los resultados son positivos, proponen ampliar su aplicación a otros tramos del litoral para reforzar la protección costera a largo plazo.

Óscar Esparza, especialista del programa marino del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), considera sin embargo que es «mucho más efectivo proteger los arrecifes naturales que construir arrecifes artificiales» porque si estos son mal empleados pueden alterar de forma negativa el medio natural y «agravar la erosión costera al modificar las corrientes o las dinámicas sedimentarias».

También apuesta por la restauración a partir de elementos propios del ecosistema, como corales arrancados por la actividad pesquera, que «se pueden recuperar en acuarios y pueden ser reinsertados en los arrecifes por parte de los mismos pescadores».

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