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Un hombre pinta de blanco la azotea de un edificio

Un hombre pinta de blanco la azotea de un edificioGetty Images

La solución contra el calor extremo podría estar en pintar las azoteas de blanco

Las zonas más altas de los edificios suelen estar formadas por terrazas con pavimentos oscuros, unos materiales que absorben y acumulan el calor, elevando la temperatura del inmueble

Desde finales de mayo, España ha experimentado episodios de altas temperaturas con valores récord que han llegado incluso a los 40 grados en zonas –como el norte peninsular– donde estos valores no son habituales. Esto ha propiciado que las viviendas se hayan calentado y, en muchos casos, se hayan convertido en auténticos hornos en el que no poder hacer vida sin encender el aire acondicionado.

Por ello, es importante seguir las indicaciones de los expertos, que pasan desde ventilar solo a primera y última hora del día –cuando hace menos calor– a bajar persianas y toldos para evitar que el sol impacte directamente sobre los cristales o los muros de nuestras casas.

Pero, ¿qué ocurre con los tejados? En muchas ocasiones, las zonas altas de los edificios están compuestas por azoteas o terrados. Y es habitual que estas zonas cuenten con un suelo oscuro, algo que acumula y atrae el calor. Por eso, en algunas ciudades ya han comenzado a pintar masivamente estas terrazas de color blanco para evitar que se recaliente aún más el edificio en los días de más calor.

Lo cierto es que un estudio reciente liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha revelado que las cubiertas blancas y los parques urbanos reducen el calor en la ciudad, pero no compensan el «calentamiento extremo» del planeta.

Según la investigación, las azoteas blancas aumentan mucho el albedo y reflejan gran parte de la radiación solar, lo que enfría los tejados, pero «pueden ser contraproducentes si se aplican en las fachadas», ya que podrían incrementar la temperatura en la calle. Además, son lo más efectivo durante el día, ya que pueden reducir las temperaturas hasta 1,75 °C en las zonas más vulnerables.

Ensayo piloto en Barcelona

La ciudad de Barcelona es la primera que ha puesto en marcha una iniciativa para pintar los terrados de blanco y contribuir así a esa bajada de las temperaturas de casi dos grados. En concreto, el ayuntamiento de la Ciudad Condal ha iniciado una prueba piloto para evaluar diferentes revestimientos en las cubiertas de edificios, utilizando pinturas y pigmentos reflectantes. El objetivo es comprobar si estos materiales contribuyen a mejorar el confort térmico en el interior de los inmuebles y, al mismo tiempo, ayudan a mitigar el efecto de isla de calor en el espacio urbano.

De momento, desde el consistorio se va a pintar la azotea de una escuela y otros edificios públicos, siguiendo así la estela de ciudades como Nueva York o Los Ángeles, donde esta práctica se encuentra en extensión.

Con ello, a lo largo del verano, los técnicos municipales monitorizarán de forma continua la temperatura ambiente y de la superficie, la humedad, la irradiancia solar y el consumo eléctrico. Estas mediciones, junto con otras realizadas sobre el terreno, permitirán disponer de una base de datos más completa para determinar con precisión la eficacia de cada uno de los revestimientos analizados.

Si este experimento resulta ser positivo a la hora de disminuir la temperatura, podría extenderse a lo largo de buena parte de España, sobre todo la meseta y el sur peninsular. En el norte del país sería más complejo de aplicar, ya que las azoteas no suelen ser habituales, sino que los tejados son más comunes para contribuir a que resbale el agua debido a una mayor abundancia de las precipitaciones.

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