Tim Cook
Apple advierte sobre el impacto de los aranceles de EE.UU. en sus costes y reorganiza su cadena de producción
La empresa estima un incremento de 900 millones de dólares en gastos para el próximo trimestre si se mantienen los actuales gravámenes, mientras traslada su producción a India y Vietnam para mitigar riesgos
Apple ha alertado de que las actuales tarifas aduaneras impuestas por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, podrían incrementar sus costes operativos en aproximadamente 900 millones de dólares durante el próximo trimestre fiscal, en caso de que dichos aranceles se mantengan sin cambios.
El consejero delegado de la compañía, Tim Cook, compartió esta previsión durante una conferencia telefónica con inversores celebrada tras la presentación de los resultados correspondientes al segundo trimestre de su ejercicio fiscal —equivalente al primero de 2025 para la firma de Cupertino—. En dicho periodo, Apple experimentó un crecimiento interanual del 4,8 % en sus beneficios, alcanzando los 24.780 millones de dólares, mientras que sus ingresos aumentaron un 5,07 %.
Cook explicó que, aunque no es posible determinar con exactitud el impacto final de los aranceles, la cifra estimada refleja el escenario actual de tarifas internacionales, y subrayó que esta proyección no debe ser interpretada como una tendencia a futuro, ya que el trimestre se ha beneficiado de otros factores coyunturales.
El directivo reconoció que resulta incierto prever cómo evolucionará la política arancelaria más allá de junio, dado el entorno volátil y la falta de información clara respecto a futuras decisiones del Ejecutivo estadounidense. No obstante, insistió en que Apple continuará tomando decisiones estratégicas cuidadosamente analizadas, con el objetivo de seguir invirtiendo a largo plazo y mantener su apuesta firme por la innovación tecnológica.
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En respuesta a las tensiones comerciales con China, Cook detalló los esfuerzos de la empresa para diversificar su cadena de producción. Según señaló, se prevé que en el futuro próximo la mayoría de los iPhones vendidos en Estados Unidos sean ensamblados en India, mientras que otros productos clave como los iPad, Mac, Apple Watch y AirPods pasarán a producirse mayoritariamente en Vietnam. Ambos países cuentan con regímenes arancelarios más favorables que el chino.
Pese a estos cambios logísticos, el mercado chino seguirá desempeñando un papel esencial en el volumen global de ventas de Apple fuera del territorio estadounidense, aunque se enfrenta a gravámenes que, en ciertos casos, alcanzan hasta el 245 %.
A pesar del entorno regulatorio adverso, Cook afirmó que los efectos de los aranceles sobre los resultados trimestrales han sido limitados hasta ahora, gracias a una gestión eficaz de inventarios y a una optimización de su red de suministro.
Por último, Apple comunicó la aprobación de un nuevo programa de recompra de acciones por un valor de hasta 100.000 millones de dólares en el próximo trimestre, una cifra ligeramente inferior a los 110.000 millones autorizados el año anterior. Sin embargo, esta decisión no impidió que las acciones de la compañía retrocedieran un 4 % en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de Wall Street.