La jueza federal del caso determinó que los profesionales no verificaron adecuadamente la información citada
Tecnología
Los riesgos de la IA en el ámbito legal: el castigo a cuatro abogados por presentar información falsa
Los letrados han sido multados tras presentar documentos con datos incorrectos generados por IA
El creciente uso de la inteligencia artificial (IA) ha llegado a todos los ámbitos posibles, también el legal. Sin embargo, una serie de abogados no han aprovechado todas las ventajas que puede ofrecer esta herramienta de la mejor manera. Y es que, en un reciente caso federal en Mississippi, cuatro abogados han sido multados tras presentar documentos con datos falsos generados precisamente por IA.
El incidente surgió a raíz de una disputa sobre honorarios en un proyecto solar. En este sentido, los representantes legales de ambas partes emplearon programas de IA que fabricaron referencias legales inexistentes. Además, también se incluyeron casos ajenos a la legislación estatal. De esta forma, Sharion Aycock, la jueza federal del caso, determinó que los profesionales no verificaron adecuadamente la información citada.
«Todos los abogados están licenciados y, presumiblemente, bien formados en derecho. Su práctica de confiar ciegamente en la tecnología derivó en citas alucinadas en sus escritos respectivos», argumentó la jueza en la pertinente resolución, que determinó que los abogados no comprobaron las autoridades legales citadas en sus escritos, algo que va en contra de las Reglas Federales de Procedimiento Civil.
Sanciones por el uso incorrecto
En este contexto, Sharion Aycock hizo saber que utilizar IA no exime a los abogados de verificar toda la información, además de señala que la responsabilidad legal siempre recae en aquel que firma el documento. Por todo ello, dos de los abogados han sido sancionados con hasta dos años de inhabilitación. En cuanto a los otros letrados, estos han sido apartados completamente del caso, recibiendo además una multa de 3.500 dólares.
Este caso refuerza la idea de que la inteligencia artificial es una gran herramienta, pero uno no se puede fiar de todo lo que lee en esta. La supervisión humana es esencial y más en este tipo de casos, donde se presupone que los profesionales deberían contar con el rigor suficiente como para no cometer errores mayúsculos. De esta forma, es evidente que incorporar la IA a todos los ámbitos de la vida, sin contrastar ni revisar el contenido generado, puede convertirse en un grave error más pronto que tarde.