Fundado en 1910
ram

La crisis de memoria encarece ordenadores, móviles y consolasJSBorba

RAMageddon y subida de precios: la IA desata una inflación tecnológica que puede durar años

La explosión de la inteligencia artificial ha encendido una inflación inédita en la tecnología. La crisis de memoria encarece ordenadores, móviles y consolas y amenaza con dejar a educación, startups y usuarios de gama baja en mínimos

Las subidas de precios de Apple son una señal de alarma de que entramos en una nueva fase de inflación tecnológica impulsada por la inteligencia artificial y por una crisis de memoria y cómputo que va a durar años. Lo que hoy vemos en Mac, iPad, servidores y consolas puede ser solo la primera ola de un encarecimiento estructural del hardware y de una brecha entre quienes pueden acceder a la infraestructura de IA y quienes se quedan fuera.

Los analistas hablan ya de RAMageddon para describir un mercado en el que la memoria RAM y el almacenamiento han multiplicado su precio en muy poco tiempo, tras años de chollos y sobreproducción. En cuestión de meses, módulos DDR4 y DDR5 han llegado a encarecerse más de un 300 %, según consultoras como TrendForce, lo que alimenta una escalada de precios sostenida que se extiende a ordenadores, móviles y servidores.

Los fabricantes de memorias están priorizando los proyectos de IA por encima de los proyectos transaccionales de hardware y de computingEugenio MallolPeriodista especializado en innovación tecnológica

Como explica Eugenio Mallol, periodista especializado en innovación tecnológica y columnista de El Debate, la clave está en que «los fabricantes de memorias están priorizando los proyectos de IA por encima de los proyectos transaccionales de hardware y de computing», lo que dispara los precios y hace que el mercado concentre el suministro donde hay más margen: los productos premium. La industria ha «dopado» el sistema con reservas de proyectos y contratos a largo plazo y, en palabras de Mallol, «se ha generado una burbuja en cuanto al tema de los precios y de reasignación de las capacidades» que crea una incertidumbre creciente en el canal.

De Apple y Xbox al resto

Las subidas de precio de Apple y de las consolas Xbox son visibles porque afectan a productos muy populares, pero en realidad son el síntoma de una tensión general. En 2026, distintos informes apuntan a incrementos de dos dígitos en el coste de memoria y almacenamiento para PC y portátiles, mientras los fabricantes de móviles y portátiles ajustan especificaciones o precios para sobrevivir al nuevo entorno de componentes caros.

La lógica descrita por Mallol ya se ve en las gamas. Los portátiles de gama alta, estaciones de trabajo y servidores absorben los módulos de mayor capacidad, mientras la gama de entrada se queda rezagada. Los dispositivos de consumo son «los últimos en la cola», resume el analista, y eso incluye ordenadores baratos, tablets asequibles y consolas orientadas a familias y educación, justo donde el precio es más sensible.

Educación y gama baja

En España, la alerta es especialmente seria en el ámbito educativo. Mallol advierte de que en el mercado de educación, en todos esos portátiles de gama más baja que se entregan a colegios, «va a haber una falta de disponibilidad brutal» porque las capacidades se reasignan a modelos más premium y de gama alta. Lo que hasta ahora eran equipos modestos pero abundantes, pensados para programas públicos o proyectos uno a uno en las aulas, entra de lleno en la zona de riesgo de la crisis de memoria.

Va a haber una falta de disponibilidad brutal en portátiles de gama más baja

La consecuencia práctica puede ser, menos unidades disponibles y precios superiores, justo cuando administraciones y centros educativos necesitan renovar flotas para seguir el ritmo de la digitalización. Si la tensión se mantiene, el sistema educativo podría enfrentarse a retrasos en la entrega de equipos, licitaciones que se quedan desiertas y proyectos de transformación digital que pierden tracción por falta de hardware.

Inflación tecnológica

Los estudios que siguen la crisis de componentes dibujan un escenario a largo plazo. TechInsights estima que el suministro mundial de DRAM solo abarcará el 60 % de la demanda a finales del año que viene, dejando al mercado en tensión al menos hasta 2027. El concepto de chipflation (inflación por chips) empieza a imponerse para describir un ciclo en el que el gasto en infraestructura de IA reorienta la producción y mantiene altos los precios de componentes durante varios años.

El suministro mundial de DRAM solo abarcará el 60 % de la demanda a finales del año que viene

Como subraya Mallol, «se habla de que hasta verano de 2027 el mercado no va a tener un alivio real en cuanto a disponibilidad y precios», en línea con la idea de que construir nuevas fábricas de memoria y ajustar la capacidad lleva años. Para el usuario final, esto significa que la tecnología de consumo dejará de abaratarse de forma sistemática, como venía ocurriendo desde hace una década, y pasará a moverse en un entorno de precios más rígidos y sensibles a la demanda de IA.

La otra escasez

A la crisis de memoria se suma la del cómputo, especialmente en Europa. Mallol alerta de que «esperar hasta un año para disponer de la capacidad de computación necesaria para simular aplicaciones de IA es una realidad hoy en día en nuestro país», debido a la escasez de GPUs y a un mercado de pujas con contratos largos tipo take or pay que favorecen a grandes actores.

La explosión de la IA generativa ha convertido el acceso al cómputo en un cuello de botella que golpea a startups y empresas de alta tecnología, obligándolas a «ponerse a la cola» si quieren aprovechar las ventajas de la IA. En muchos casos, según Mallol, compañías españolas se ven obligadas a hacer simulaciones basadas en IA en centros de datos de Londres, generando una dependencia de terceros países que «es inasumible para competir a largo plazo». Europa apenas concentra alrededor del 5 % de la computación mundial en IA y, en opinión del analista, «Bruselas se lo toma con calma», lo que agrava la brecha con Estados Unidos y Asia.

«La explosión de la IA generativa está provocando otros espacios de escasez en el sector tecnológico muy preocupantes, especialmente para España», resume Mallol, que ve cómo a la falta de autonomía en materias primas se suma ahora la de capacidad de procesamiento. Si la crisis de memoria y cómputo se consolida, hablar de derecho al acceso digital exigirá algo más que tarifas asequibles: hará falta una política industrial e infraestructural que garantice que la próxima subida de precios no deje fuera a quienes más necesitan la tecnología.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas