Vehículos del Seprona
La Guardia Civil pilla en plena cacería a cuatro furtivos con piezas valoradas en 41.000 euros
Alguno de los detenidos presentaba manchas de sangre entre sus vestimentas y calzado
Un grupo de cazadores furtivos ha sido intervenido por la Guardia Civil tras abatir tres ciervos y un gamo en un coto del sur de la provincia de Cáceres.
Los cuatro individuos, vecinos de Villar del Rey, Badajoz, Albuquerque y Mérida, fueron sorprendidos con varias piezas de carne de los animales abatidos, un rifle, munición, un silenciador casero y un visor térmico.
El Equipo de Investigación perteneciente al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil en Badajoz tuvo conocimiento de una serie de hechos delictivos relacionados con la caza furtiva, donde se abatieron piezas valoradas en más de 41.000 euros. Los supuestos autores han sido detenidos por delitos contra la protección de la fauna, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo delictivo.
Estas acciones se venían perpetrando desde el pasado año en cotos de caza mayor dentro de los términos municipales pacenses de Villar del Rey y Alburquerque, así como del oeste y sur de la provincia de Cáceres, «siempre durante la noche y supuestamente con el objeto de obtener trofeos de interés, retirando en la mayoría de los casos las cabezas de las piezas abatidas», ha señalado en nota de prensa la Benemérita.
Armas y efectos intervenidos en la operación
Con las pesquisas llevadas a cabo, se focalizaron las sospechas en los integrantes de un grupo, con un rol o función dentro de la organización, y que lo llevarían a cabo de manera coordinada, de manera tal que unos participan como conductores, otros reconocen el terreno y seleccionan las piezas, otros participan como cazadores e «incluso» como organizadores de la cacería.
Recabada toda la información y desarrollo de la investigación, se intensifica la vigilancia y control en los lugares por donde era previsible que pudieran circular, con el objetivo de sorprenderlos en el momento de cazar o a la vuelta y poder proceder contra ellos de forma administrativa o penal.
Así, en la madrugada del pasado 17 de diciembre, tras un operativo establecido en la carretera EX-315 (Aliseda-Villar del Rey) dentro del término municipal villarreyense, se detectó uno de los vehículos posiblemente utilizados por el grupo.
Los agentes lo detuvieron con el fin de identificar a sus cuatro ocupantes, alguno de los cuales presentaba manchas de sangre entre sus vestimentas y calzado. También observaron que en el interior del vehículo portaban un rifle con silenciador artesanal y un visor térmico, además de linterna, navaja y dos lomos de carne pertenecientes a un cérvido.
Tras las comprobaciones de la documentación, la legalidad del porte, uso de los instrumentos y efectos encontrados, los agentes realizaron gestiones en fincas aledañas al sur de la provincia de Cáceres, pudiendo averiguar que en uno de los cotos habían abatido un gamo y tres venados, a los que les cortaron la cabeza para retírales su cornamenta, y haberle extraído los lomos de uno de ellos.
Con todas las pruebas incriminatorias, se procedió a la detención de estas cuatro personas, por la supuesta comisión de los delitos relativo a la protección de la fauna (caza furtiva), tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo delictivo.
La Guardia Civil ha destacado por último que continúa con la investigación por la supuesta implicación de este grupo en otros episodios de caza furtiva, cometidos desde el pasado año en cotos de la parte noroccidental de la provincia pacense, así como del oeste y sur de la provincia cacereña, donde se abatieron ilegalmente venados, gamos, muflones o jabalíes. Las diligencias instruidas con las detenciones fueron puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Badajoz.