Varios cazadores, durante una jornada de caza en Castilla y León
Guerra de los cazadores contra el Gobierno por querer prohibir a los menores ir de acompañantes
Una fuerte batalla legal entre cazadores y el Gobierno de España asoma en el horizonte después del controvertido anuncio de Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, de prohibir a los menores de edad asistir o participar en jornadas de caza.
«Podría suponer el fin de la actividad cinegética al dificultar gravemente el relevo generacional en el colectivo», advierte la Real Federación Española de Caza (RFEC), que señala en un comunicado que movilizará a sus más de 500.000 asociados para impedir la reforma legal que plantea el Ministerio de Juventud, cuya medida también impediría a los menores de edad asistir a espectáculos taurinos.
El Ministerio encabezado por Sira Rego alega que los niños que asisten o participan en jornadas de caza estarían expuestos a riesgos físicos, psicológicos y emocionales, aunque aportan datos objetivos o estudios científicos «que confirmen una teoría fundamentada exclusivamente en argumentos ideológicos y anticaza».
La RFEC informa que, además de solicitar a Juventud e Infancia información detallada sobre el proyecto, iniciará una ronda de contactos políticos a todos los niveles para frenar un ataque que el sector cinegético considera tan grave como el proyecto de Ley de Bienestar Animal, que el pasado 20 de marzo de 2022 movilizó por las calles de Madrid a una marea naranja integrada por más de 800.000 manifestantes procedentes de toda España.
Los cazadores recalcan que movilizarán todos sus recursos para frenar una iniciativa que, a su juicio, atenta contra su libertad y amenaza la supervivencia de una actividad vital para la conservación de la biodiversidad y del mundo rural.
«Apelamos al sentido de la responsabilidad del ejecutivo y del principal partido del Gobierno y a su vínculo con el mundo rural para que pongan freno a una iniciativa que, de consolidarse, provocaría una fortísima confrontación con el sector cinegético. Exigimos coherencia con la estrategia nacional cinegética, en la que una amplia mayoría del parlamento se comprometió a velar por la continuidad de la actividad, que no será posible sin relevo». explica Josep Escandell, presidente de la RFEC, quien añade que «no permitiremos bajo ningún concepto que se atente contra la libertad y el derecho de educar a nuestros hijos en consonancia con nuestros valores».
La RFEC recuerda que la caza es una actividad con un fortísimo arraigo social y cultural, especialmente en la España rural, «donde incontables generaciones se han criado y desarrollado en contacto con la caza desde la infancia sin que ello haya supuesto ningún tipo de perjuicio físico o psicológico».