Última imagen captada del cometa 3I/ATLAS
Ciencia
El cometa 3I/ATLAS habría emitido un «pulso enigmático»: «Las implicaciones son profundas»
Los expertos captaron una débil frecuencia rítmica que mostraba un desplazamiento Doppler constante –coincidiendo con la trayectoria del cometa–, algo que pocas veces se había visto en un objeto celeste de origen natural
Miércoles, 29 de octubre. Esa es la fecha marcada a fuego por la comunidad científica para observar al cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar procedente del espacio profundo que está atravesando actualmente nuestro sistema solar. En concreto, el objeto celeste alcanzará su perihelio –el punto más cercano al Sol– en las próximas horas, situándose a unos 210 millones de kilómetros aproximadamente, por lo que será una oportunidad única de estudio.
A pesar de que no será visible a simple vista, si podrá verse con telescopios pequeños, medianos o binoculares. Para todos los interesados, los distintos expertos recomiendan observar el cielo de madrugada, poco antes del amanecer en lugares sin ningún tipo de contaminación lumínica.
De igual manera, está previsto que el cometa reaparezca al otro lado del Sol a principios de diciembre de 2025, lo que permitirá hacer nuevas observaciones. Uno de los momentos más esperados será el próximo 19 de diciembre, cuando el 3I/ATLAS alcance su máximo punto de acercamiento a la Tierra, situándose a unas 1,8 unidades astronómicas, es decir, unos 270 millones de kilómetros de distancia.
Un objeto inusualmente extraño
A pesar que los principales expertos señalado la ausencia de peligro ante la llegada de 3I/ATLAS, la NASA puso en marcha su Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN por sus siglas en inglés) para monitorearlo en las próximas semanas.
«La campaña se centrará en el cometa 3I/ATLAS (C/2025 N1) para ejercitar la capacidad de la comunidad de observadores para obtener astrometría precisa. Como preparación para la campaña, se realizará un taller sobre técnicas para medir correctamente la astrometría de cometas», señala el comunicado del Minor Planet Center de Harvard, organización que opera bajo la autoridad de la Unión Astronómica Internacional (UAI) y está financiado por la propia agencia espacial estadounidense.
Este aviso se suma a las distintas teorías promulgadas por el astrofísico de Harvard, Avi Loeb, quien ha expuesto en distintas ocasiones que el cometa podría ser de origen tecnológico. De igual manera, en los últimos días un grupo de expertos habría captado un «pulso enigmático» procedente de 3I/ATLAS.
Esta imagen del cometa interestelar 3I/ATLAS fue capturada por la cámara de campo amplio del telescopio espacial Hubble el 21 de julio de 2025
«La problemática central reside en discernir el origen físico de estas señales de radio: ¿Estamos ante un proceso geofísico o astrofísico poco comprendido en la materia interestelar, o es una manifestación de tecnología, ya sea una reacción pasiva o una transmisión activa? Las implicaciones son profundas», señala el estudio.
En concreto, los expertos captaron una débil frecuencia rítmica que mostraba un desplazamiento Doppler constante –coincidiendo con la trayectoria del cometa–, algo que pocas veces se había visto en un objeto celeste natural, lo que ha abierto el interrogante de si el cometa estaría realizado una forma de comunicación. En concreto, el patrón repetiría una secuencia de tres frecuencias discretas, las cuáles se repiten en un ciclo de 256 segundos.
«Este evento ha trascendido la esfera de la astrofísica convencional para situarse en el dominio de la astrobiología y el programa de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI)», destacan.
A pesar de estas señales de radio, la gran mayoría de la comunidad científica ha achacado estos registros a interferencias naturales o simples errores de medición.
Este tipo de fenómenos no son del todo exclusivos del cometa 3I/ATLAS. Ya en junio de este año un equipo internacional observó la emisión de rayos X procedente de una fuente transitoria de radio de largo período. Este tipo de objetos cósmicos puede describirse como una suerte de «faro estelar» que emite destellos durante apenas dos minutos con una intensidad extraordinaria para luego apagarse más de 40, repitiendo este patrón de manera constante. Se trata de las llamadas fuentes transitorias de radio de largo período (LPT por sus siglas en inglés).
Estos cuerpos celestes, aún poco conocidos y descubiertos en fechas recientes, presentan pulsos de ondas de radio breves y regulares, que pueden extenderse durante minutos u horas. En concreto, este LPT, emitiría de forma sincronizada señales de radio y rayos X con un ciclo de 44 minutos.