ilustración: inteligencia artificial algoritmo
Ciencia
«Lo último que harán...»: el aviso de un experto sobre el futuro de la investigación si estalla la burbuja de la IA
En declaraciones recogidas por la revista Nature, Brent Goldfarb, economista de la Universidad de Maryland en College Park, ha hecho balance sobre la revolución de la IA en los próximos años
La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) tal y como la conocemos hoy es el resultado de numerosos avances acumulados en el último siglo. Sin ir más lejos, ya en 1956 fue acuñado este término, estableciendo un campo de estudio inaudito. En los siguientes años surgieron avances fundamentales, marcando un escalón hacia sistemas capaces de aprender patrones complejos.
A partir de 2018 llegó la gran revolución, con la aparición de modelos como BERT y GPT. A raíz de ello, la IA experimentó un crecimiento exponencial en capacidades lingüísticas y multitarea. Posteriormente, entre 2020 y 2023, modelos de gran escala demostraron habilidades antes consideradas ciencia ficción, como crear imágenes a partir de descripciones y resolver problemas complejos con razonamiento avanzado.
Sin embargo, este avance acelerado también abrió debates urgentes sobre regulación, seguridad y ética. Desde 2023 en adelante, diferentes regiones impulsaron marcos regulatorios, como la Ley de IA de la Unión Europea, para garantizar un desarrollo responsable.
Ahora, con una IA cada vez más adaptada y regulada en la gran mayoría de lugares, la gran duda qué surge es el escenario que se abrirá en el futuro con esta tecnología. Distintos expertos y gurús ya han vaticinado cuáles podrían ser algunas de las consecuencias de una inteligencia artificial cada vez más perfeccionada. En declaraciones para la BBC, el director ejecutivo de Alphabet –la empresa matriz de Google–, Sundar Pichai, afirmó que el crecimiento de la inversión en inteligencia artificial ha sido «extraordinario» y que existe cierta «irracionalidad» en el actual auge de la demanda de computación.
Las declaraciones de Pichai llegan en un contexto de incertidumbre por las principales organizaciones de Silicon Valley, las cuáles consideran que actualmente existe una burbuja de la IA que podría explotar en un futuro no muy lejano. Ante la pregunta de si Google sería inmune al impacto del estallido de la burbuja, Pichai afirmó que el gigante tecnológico podría sobrevivir, aunque destacó que «ninguna empresa será inmune».
La influencia de la IA en la investigación
Lógicamente, uno de los sectores donde más incógnitas existen con esta posible 'explosión' es el de la ciencia. En declaraciones recogidas por Nature, el economista de la Universidad de Maryland en College Park, Brent Goldfarb, detalló que una posible explosión de la inteligencia artificial podría conllevar despidos entre investigadores y desarrolladores de IA.
«El mayor impacto recaería sobre la multitud de startups que se suben al carro de la IA, como la décima aplicación de toma de notas con IA o el enésimo científico de IA», señaló Goldfarb. Sin embargo, en palabras del experto, empresas y entidades como OpenAI, Google o NVIDIA –de las más punteras en sus respectivos campos de inteligencia artificial– prescindirían en última instancia de su núcleo científico.
«Lo último que harán será deshacerse de su núcleo científico; ese es el camino hacia el futuro», detalló el economista.
A esto hay que sumar que, a día de hoy, una gran parte de la comunidad científica está abandonando la investigación pura en lugar de la industria tecnológica. Algunos investigadores lo han denominado una «fuga de cerebros en IA», que relega la ciencia exploratoria a un segundo plano en favor de los intereses comerciales.
«Si soy investigador de IA y trabajo en OpenAI, ¿por qué iría a una universidad si gano diez veces más?», concluyó Goldfarb.