Fundado en 1910
Frédérick Bordry, CTO de Gauss Fusion

Frédérick Bordry, CTO de Gauss FusionGauss Fusion

Entrevista | Frédérick Bordry, CTO de Gauss Fusion y miembro emérito del CERN

Frédérick Bordry, el 'arquitecto' de los aceleradores del CERN: «Estos proyectos exploran lo desconocido»

Frédérick Bordry (Francia, 1954) puede presumir de ser una de las grandes referencias en lo que a la física de partículas se refiere. Destacado físico e ingeniero eléctrico por el Instituto Nacional Politécnico de Toulouse, dentro de su larga trayectoria destaca el proyecto del Gran Colisionador de Hadrones (LHC). Asimismo, Bordry dirigió el departamento responsable de las tecnologías fundamentales del CERN, con hallazgos clave como el descubrimiento del bosón de Higgs en el año 2012.

Años después, bajo el mandato de Fabiola Gianotti, destacó por ser el máximo responsable de la operación de todo el complejo de aceleradores del CERN y del desarrollo del proyecto LHC de Alta Luminosidad.

Ahora, a sus 71 años, Frédérick se ha convertido en una de las grandes figuras relacionadas con la Fusión Nuclear, ámbito que lidera gracias a su puesto como Director de Tecnología (CTO) en Gauss Fusion, empresa dedicada al desarrollo de plantas de energía de fusión nuclear. Para intentar arrojar un poco de luz al futuro de este sector, el experto ha relatado en una entrevista con El Debate cuáles serán sus próximos retos mientras hace balance de una vida dedicada a desarrollar la imponente infraestructura del CERN.

–Recientemente participaste en el Big Science Industry Forum Spain. ¿Cómo fue la experiencia?

–Fue una experiencia muy positiva, se trató de un evento muy bien organizado y muy enfocado en la materia. En ese foro, aprecié una fuerte conexión entre las grandes infraestructuras de investigación y la industria española lo que creó un entorno muy práctico para el debate, en lugar de uno puramente académico. Se hizo especial hincapié en la colaboración, la transferencia de tecnología y cómo la industria nacional puede posicionarse dentro de los grandes proyectos internacionales.

Experimento CMS en el Gran Colisionador de Hadrones del CERN

Experimento CMS en el Gran Colisionador de Hadrones del CERNGetty Images / Xenotar

–¿Cuál ha sido el proyecto más desafiante que has liderado en el CERN?

–Sin duda alguna, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) fue el proyecto más complejo en el que participé durante mi etapa en el CERN. No solo era técnicamente exigente, sino también único desde el punto de vista organizativo: una máquina única diseñada, construida y operada gracias a la colaboración entre instituciones e industrias de todo el mundo.

Una de las lecciones más importantes que aprendí de esta experiencia fue la necesidad de impulsar un liderazgo claro y de rendir cuentas. La colaboración es esencial en proyectos de esta envergadura, pero sólo funciona si las responsabilidades están bien definidas y las decisiones se toman cuando son necesarias. Otra lección clave fue la resiliencia. Los grandes proyectos se enfrentan a acontecimientos inesperados.

Sin duda alguna, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) fue el proyecto más complejo en el que participé durante mi etapa en el CERNFrédérick BordryCTO de Gauss Fusion y miembro emérito del CERN

–A lo largo de tus años como Director de Aceleradores y Tecnología en el CERN, ¿qué habilidades consideras que han sido más importantes para gestionar este tipo de estructuras?

–Escuchar y actuar de forma transparente es fundamental, especialmente en entornos internacionales con tantos actores diferentes y culturas de trabajo diversas. Es necesario crear un espacio para el debate, la escucha de ideas, sugerencias y la gestión de discrepancias, ya que los proyectos complejos se benefician de múltiples perspectivas.

Al mismo tiempo, el liderazgo significa, en última instancia, asumir la responsabilidad en la toma de decisiones. Alguien debe estar claramente al mando, preparado para tomar decisiones y dispuesto a aceptar las consecuencias de esas decisiones.

–Durante tu tiempo liderando el LHC, ¿qué hitos científicos consideras más relevantes?

–Uno de los hitos iniciales y más crítico fue demostrar que los imanes superconductores necesarios podían fabricarse según las especificaciones. Producir un solo imán de campo magnético fuerte fue un gran reto, pero producir más de mil con una calidad constante lo fue aún más.

La instalación y la puesta en marcha fueron fases igualmente importantes. El LHC es una máquina de 27 kilómetros, y la integración de todos sus componentes fue una tarea formidable. Cuando se produjo un incidente poco después de la puesta en marcha, la respuesta y la recuperación se convirtieron en un momento clave. La capacidad de la organización para analizar el problema, reparar la máquina y volver a ponerla en funcionamiento de forma segura fue en sí misma un hito técnico y organizativo importante.

Imagen de la sala de servidores del CERN, en Suiza

Imagen de la sala de servidores del CERN, en SuizaCERN

–¿Qué avance impulsado desde el CERN durante tu mandato encuentras más significativa?

–El desarrollo de imanes superconductores y sistemas de potencia de alto rendimiento fue esencial para máquinas como el LHC, pero estas tecnologías también han encontrado importantes aplicaciones más allá de la física de partículas. El CERN ha transferido las tecnologías de los aceleradores a áreas como la imagen médica y la terapia de partículas para el tratamiento del cáncer, donde se utilizan clínicamente haces de partículas controlados. También se han producido avances en la transmisión de energía y la criogenia.

–¿En qué se diferencia este tipo de proyectos con otras iniciativas industriales o tecnológicas?

–Proyectos como el LHC no pueden ser llevados a cabo por un solo país u organización. Son necesariamente globales, ya que implican a grandes comunidades internacionales y compromiso a largo plazo. Estos proyectos también se basan fundamentalmente en prototipos: cada nueva máquina es diferente de la anterior y nunca se repite simplemente un diseño existente.

Gauss Fusion se creó con el objetivo de acelerar el camino desde la investigación sobre la fusión hasta la construcción de una central eléctrica comercialFrédérick BordryCTO de Gauss Fusion y miembro emérito del CERN

Otra diferencia clave es el objetivo. Estos proyectos no sólo se construyen para funcionar, sino para explorar territorios desconocidos. Eso significa llevar la tecnología más allá de los límites establecidos, aceptar la incertidumbre y diseñar sistemas que sean lo suficientemente flexibles para poder evolucionar.

–En este contexto, ¿cuál crees que será el próximo gran avance en la tecnología de aceleradores de partículas?

–En los últimos años, el CERN ha examinado sistemáticamente una serie de posibles opciones como sucesoras del LHC. Entre ellas se incluyen colisionadores lineales y otros conceptos más exploratorios, además de continuar trabajando en las tecnologías necesarias para mejorar, aún más, el rendimiento de los aceleradores.

En la actualidad, una opción que destaca por ser especialmente madura y realista es el Futuro Colisionador Circular (FCC). No se trata de una idea especulativa, sino del resultado de un largo desarrollo tecnológico y un estudio estratégico. El FCC sería una máquina de gran tamaño, con una circunferencia de unos 90 kilómetros, y funcionaría inicialmente como un colisionador de electrones y positrones antes de, potencialmente, evolucionar más allá.

Lo que lo hace atractivo es que se basa directamente en lo aprendido del LHC, especialmente en áreas como los imanes de alto campo, los sistemas de radiofrecuencia, el control del haz y la gestión de la energía. Representa una continuación creíble del programa existente, en lugar de una ruptura radical.

–Como director de Tecnología de Gauss Fusion, ¿cuál es tu visión tecnológica a largo plazo?

–Gauss Fusion se creó con el objetivo de acelerar el camino desde la investigación sobre la fusión hasta la construcción de una central eléctrica comercial. Desde el principio, no se trataba de construir otro dispositivo experimental, sino de tomar decisiones tecnológicas concretas que fueran compatibles con la industrialización.

En este sentido, hemos estructurado nuestro programa en fases claras. La primera fase se centró en establecer un diseño conceptual creíble. Ahora estamos entrando en una fase de ingeniería, en la que el énfasis se desplaza hacia la reducción de riesgos mediante el diseño detallado, la creación de prototipos y la validación. La fase final será la construcción, el montaje y la puesta en marcha, lo que, por definición, requiere sólidas alianzas industriales.

–¿Qué tipo de tecnologías serán más críticas para que la fusión pueda ser comerciablemente viable?

–Uno de los retos más importantes es el ciclo del combustible y, en particular, la producción de tritio. El deuterio es fácil de obtener, pero el tritio no abunda en la naturaleza y tiene una vida media corta. En la actualidad, las reservas mundiales son extremadamente limitadas, y una sola central nuclear necesitaría mucho más tritio del que se produce actualmente en todo el mundo.

Para que la fusión sea viable, el tritio debe producirse dentro del reactor en un circuito cerrado. Eso significa demostrar, a escala, que los neutrones rápidos de la reacción de fusión pueden utilizarse para producir tritio en mantos reproductores de tritio, extraerlo de forma segura y reintroducirlo en el sistema. Esto nunca se ha hecho de forma integrada en todo su ciclo.

–¿Cómo gestionas este tipo proyectos de ingeniería de alta complejidad?

–El riesgo no se puede evitar en proyectos como la fusión, pero se puede gestionar. El primer paso es ser sincero al respecto. El riesgo es una combinación de probabilidad y de impacto, y ambas dimensiones son importantes.

En los grandes sistemas, hay muchos eventos de alta probabilidad y bajo impacto, así como otros muy raros, pero potencialmente catastróficos. Es fundamental identificar ambos. Para cada componente importante, hay que preguntarse: ¿cómo puede fallar, con qué frecuencia podría ocurrir y cuáles serían las consecuencias para el sistema en su conjunto?

Una vez que esto está claro, se puede priorizar la mitigación. Algunos riesgos requieren cambios de diseño, otros demandan redundancia y otros modificar procedimientos operativos.

La inteligencia artificial prestará cada vez más apoyo al control, la optimización y el diagnósticoFrédérick BordryCTO de Gauss Fusion y miembro emérito del CERN

–¿Qué papel juegan los gemelos digitales y la simulación avanzada en tu stack tecnológico?

–Los gemelos digitales son herramientas esenciales para comprender sistemas complejos y respaldar la puesta en marcha y el funcionamiento. Sin embargo, no sustituyen a las pruebas de hardware ni a la creación de prototipos. La simulación ayuda a validar el comportamiento, pero los retos de ingeniería del mundo real sólo pueden resolverse mediante pruebas físicas.

–¿Cómo consigues seguir una hoja de ruta tecnológica con las restricciones de negocio y financiación que imperan en estos sectores?

–En una empresa privada, la tecnología y la financiación deben gestionarse conjuntamente. Los proyectos de fusión se desarrollan a largo plazo, por lo que la hoja de ruta debe estructurarse en fases claras con hitos bien definidos que demuestren el progreso y reduzcan el riesgo técnico.

Estos hitos son esenciales no sólo desde el punto de vista de la ingeniería, sino también para generar confianza entre los inversores y los socios.

–Cambiando un poco de tema, ¿cómo te imaginas que evolucionará la física de partículas en las próximas dos décadas?

–La física de partículas opera en horizontes temporales muy largos. Las instalaciones se conciben décadas antes de que den resultados y, una vez construidas, funcionan durante muchos años. Los próximos veinte años estarán fuertemente marcados por las decisiones que se están tomando hoy.

Las máquinas existentes seguirán impulsando nuestro conocimiento, mientras que el trabajo paralelo se centra en definir la próxima generación de aceleradores. La estrategia, el desarrollo tecnológico y la alineación política avanzan lentamente, pero deben mantenerse coherentes a lo largo del tiempo. Esta continuidad es esencial. Sin una visión a largo plazo, estos proyectos no pueden existir.

–¿Qué tecnologías emergentes tendrán el mayor impacto en estos desarrollos?

–Los avances en superconductividad serán fundamentales, en particular los imanes de alto campo y el funcionamiento a temperaturas más elevadas, que reducen la complejidad y el coste. La criogenia y los sistemas de energía también desempeñarán un papel importante. La inteligencia artificial prestará cada vez más apoyo al control, la optimización y el diagnóstico.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas