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Primera observación de un neutrino en una cámara de burbujas, en 1970, en el Laboratorio Nacional Argonne de los Estados Unidos

Primera observación de un neutrino en una cámara de burbujas, en 1970, en el Laboratorio Nacional Argonne de los Estados UnidosWikipedia

Ciencia

Qué son los neutrinos, las «partículas fantasma» que han protagonizado el Nobel de Física

En los últimos años se han puesto en marcha distintos experimentos científicos, centrados en responder las siguientes cuestiones: cuánto pesan exactamente, cómo se comportan al oscilar y de dónde vienen los ejemplares más energéticos del universo

Es la partícula protagonista de las últimas horas y, posiblemente, de lo que resta de año en materia científica. Conocidos como neutrinos, esta partícula comenzó a tener protagonismo en la primera mitad del siglo XX cuando el físico austriaco Wolfgang Pauli dio a conocer por primera vez su existencia, siendo bautizado con este nombre –«neutrón pequeño» en italiano– por el italiano-estadounidense Enrico Fermi. Hubo que esperar casi tres décadas para que los físicos Clyde Cowan y Frederick Reines lograran detectar experimentalmente el neutrino por primera vez utilizando un reactor nuclear.

Con el cambio de siglo, experimentos en el Observatorio de Neutrinos de Sudbury (SNO) en Canadá y en Super-Kamiokande en Japón demostraron que los neutrinos tienen masa –aunque extremadamente pequeña–, contradiciendo lo que se creía hasta la fecha.

Ahora, cuando está a punto de cumplirse un siglo desde que comenzó su búsqueda, se podría decir que la física de neutrinos vive su época dorada. En los últimos años se han puesto en marcha distintos experimentos científicos, centrados en responder las siguientes cuestiones: cuánto pesan exactamente, cómo se comportan y de dónde vienen.

La 'obsesión' de la ciencia por conocer al máximo detalle su naturaleza es lógica, ya que son las partículas con masa más abundantes del universo tras las partículas de luz o fotones. Sin embargo, como apenas interactúan con la materia corriente, el universo es prácticamente transparente para ellos.

¿Por qué son importantes?

Solamente en nuestro cuerpo cruzan unos 100 billones de neutrinos por cada centímetro cuadrado por segundo. A esto hay que sumar que durante el Bing Bang se creó un «océano» de neutrinos. En líneas generales, esta partícula es esencial para la ciencia, ya que son los grandes mensajeros del universo profundo y la clave para entender el motivo de nuestra existencia. Denominadas las partículas «fantasma» del universo, al ser tan sumamente pequeñas rompen las reglas de la física actual y podrían explicar por qué existe la materia y el ser humano en lugar de la nada.

Imagen de un prototipo de detector de neutrinos del CERN

Imagen de un prototipo de detector de neutrinos del CERNCERN

El papel de Francis Halzen

Es aquí donde entra en juego el científico belga Francis Halzen, reciente ganador del Premio Nobel de Física 2026. Su investigación en el Polo Sur permitió convertir el hielo puro de la Antártida en un gigantesco telescopio llamado IceCube, creado para capturar a estas esquivas partículas.

Al enterrar miles de sensores a más de un kilómetro de profundidad, Halzen y su equipo lograron registrar el choque de los neutrinos contra un átomo de hielo, registrando un hito único en la investigación de los mensajeros más misteriosos del cosmos.

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