Bing Crosby
Historias de película
Bing Crosby, la estrella de Hollywood que murió jugando al golf en La Moraleja
El famoso crooner que había vendidos 400 millones de discos, venía a España a menudo a jugar al golf y a cazar
Sigue siendo el cantante que más singles ha vendido en la historia de la música. Y es que a él le debemos la icónica White Christmas, una de las canciones navideñas más populares de todos los tiempos. No en vano, con ella puso Bing Crosby de moda la música popular navideña que hasta entonces se circunscribía a meras canciones religiosas. Bing Crosby fue un icono, un cantante famoso y un actor de éxito, pero además, un golfista consumado que murió jugando al golf… en Madrid.
Fue el 14 de octubre de 1977. Crosby había llegado a España apenas un día antes donde iba a pasar unos días cazando y jugando al golf. Acudió a última hora de la mañana al Real Club de la Moraleja con su buen amigo César de Zulueta que le presentó a los profesionales Valentín Barrios y Manuel Piñeiro con quien comió antes de salir a jugar. El campo, que había sido inaugurado sólo un año antes, fue del agrado del cantante y el partido sucedió con normalidad salvo por el hecho de que Crosby, al pasar junto a unos operarios que estaban trabajando cerca de uno de los hoyos, se acercó a ellos, que andaban canturreando, y les acompañó en una simpática improvisación.
Después del partido, en torno a la seis de la tarde y mientras se dirigían desde el hoyo 18 a la casa club, el cantante cayó fulminado. Sus acompañantes pensaron que había tropezado, pero cuando acudieron en su ayuda lo encontraron sin sentido. A los pocos minutos fue atendido por Juan Laiseca, médico y socio del club, que intentó reanimarle mientras llegaba la ambulancia. Cuando ingresó minutos después en el Hospital de la Cruz Roja estaba muerto.
La noticia le fue notificada a su mujer, que estaba en Los Angeles, desde la Embajada de Estados Unidos que se ocupó de repatriar el cadáver después de que el triste suceso diera la vuelta al mundo.
El artista Bing Crosby jugando al golf
No era la primera vez que el cantante visitaba España. El viaje de aquella ocasión iba a abarcar Madrid, Toledo y Mallorca, desde donde iba a regresar a San Francisco pasado el fin de semana. Crosby no padecía ninguna cardiopatía. A sus 74 años gozaba de buena salud y practicaba deporte con regularidad y, aunque había estado años padeciendo serios problemas con la bebida, era abstemio desde hacía mucho tiempo.
Bing Crosby, uno de los crooners más famosos de la historia de la música, había nacido en Washington en 1903. Aunque empezó a estudiar derecho en una universidad jesuita, lo dejó al aprender a tocar la batería y decidir que quería dedicarse al espectáculo. En 1948 era ya, según una encuesta, «el hombre más admirado del país».
Conocido por su estilo vocal suave, íntimo, expresivo y natural, desde que empezó a publicar discos en 1931 vendió más de 400 millones de copias a lo largo de 50 años cantando jazz, country, góspel, música popular y, por supuesto, canciones navideñas. Además, llegó a participar en más de setenta películas, estuvo tres veces nominado al Oscar, que acabaría ganando por Siguiendo mi camino, y fue un pionero de la radio musical donde también triunfó durante años.
Gracias a su versatilidad y su larga carrera cantó con numerosos artistas de la época como Louis Amstrong, Frank Sinatra, Bob Hope, Judy Garland, Dean Martin, Fred Astaire y Rosemery Clooney. Con ella protagonizaría su mayor éxito en el cine, Navidades blancas, en 1954, una de las películas más taquilleras de la década.
Entre sus canciones más conocidas están, además de White Christmas, Silent night, I’ll be there for Christmas, Swinging on a star, Pennies from heaven o Well, did you evah!, esta última popularizada después de cantarla junto a Frank Sinatra en la película Alta sociedad que protagonizaron junto a Grace Kelly en 1956.
Frank Sinatra y Bing Crosby en la película Alta sociedad
Cantante, actor, productor de televisión, empresario, escritor, compositor y guionista, Bing Crosby, el muy querido artista, crooner entre los crooners, de voz melosa y ojos azules, dijo adiós a este mundo en un soleado Madrid después de decir satisfecho: «¡Ha sido un gran partido de golf, amigos!».