Cuesta pensar que la obra maestra de Ridley Scott en su día fracasó en taquilla y recibió críticas negativas. El tiempo, por suerte, le ha otorgado el estatus de culto que merece este thriller de ciencia ficción neo-noir que en su estreno en 1982 nos situaba en un futuro distópico ambientado en 2019, donde los humanos viven a sus anchas mientras sus necesidades son atendidas por sofisticados androides conocidos como 'replicantes'. Más fuertes, rápidos y resistentes que los humanos, están prohibidos en la Tierra y quienes buscan regresar son perseguidos por policías especializados, los Blade Runners, que utilizan una prueba de respuesta emocional para identificarlos, primero, y acabar con ellos, después. Es en ese momento cuando entra en acción Rick Deckard (Harrison Ford), un ex blade runner convocado para una última misión: retirar cuatro modelos de replicantes que han vuelto al planeta Tierra.