Lo más significativo es que no se trata de una producción estadounidense, sino italiana
Cine
El western definitivo, según los 480 mejores directores de la historia
No es una película americana ni la protagoniza Clint Eastwood
Hubo un tiempo en que el Oeste fue el centro del mundo. Durante décadas, el western fue el gran espectáculo del cine: héroes solitarios, duelos al sol, trenes atravesando desiertos infinitos y una idea casi mitológica de la frontera. Hollywood lo convirtió en su género fundacional, pero fue Europa, y más concretamente Italia, quien terminó reformulándolo. Y si hay una película que simboliza ese giro es Hasta que llegó su hora (1968), la obra maestra de Sergio Leone que, según 480 directores encuestados por Sight & Sound en 2022, es el western más importante de la historia del cine.
La votación formó parte de la prestigiosa encuesta decenal organizada por la revista del British Film Institute, en la que cineastas de todo el mundo eligen las mejores películas jamás rodadas. En la última edición participaron 480 directores. Aunque el primer puesto absoluto fue para 2001: Una odisea del espacio, en el terreno del western la película mejor posicionada fue la de Leone, situada en el puesto 46 del ranking general. Es un dato revelador: medio siglo después de su estreno, sigue siendo la referencia del género para quienes hacen cine.
Estrenada en 1968, no es un western convencional. Leone ya había sacudido el género con su Trilogía del dólar, pero aquí fue más lejos: ralentizó el ritmo, estilizó la violencia y convirtió cada plano en una construcción visual casi operística. La secuencia inicial, que se prolonga durante casi catorce minutos en una estación perdida en medio del desierto, es una declaración de principios.
No hay música ni apenas diálogo: solo el chirrido de un molino de agua, el zumbido de una mosca, el crujir de la madera y las miradas de tres pistoleros que esperan la llegada de un tren. Cuando finalmente aparece Charles Bronson envuelto en el vapor de la locomotora y suena por primera vez la armónica, integrada en la partitura de Ennio Morricone, la tensión acumulada estalla en un tiroteo seco y fulminante. Es una lección de puesta en escena que hoy se estudia en escuelas de cine.
La historia se sitúa en los últimos días del Viejo Oeste, en pleno avance del ferrocarril hacia el Pacífico. Jill McBain (Claudia Cardinale) llega a su nueva propiedad en Arizona para reunirse con su marido, pero descubre que él y sus hijos han sido asesinados. A partir de ahí, la película se articula como un relato sobre la ambición, el poder y el fin de una era. En el centro están cuatro figuras que encarnan distintas fuerzas del Oeste crepuscular: el misterioso «Harmonica» (Charles Bronson), el forajido Cheyenne (Jason Robards), la decidida Jill y el villano Frank.
Uno de los grandes aciertos de Leone fue elegir a Henry Fonda para interpretar a Frank. El actor, símbolo de integridad moral en clásicos como Las uvas de la ira o Solo ante el peligro, aparece aquí como un asesino implacable. Su primer plano en pantalla, revelado tras el humo y el silencio, fue un golpe maestro que descolocó al público y redefinió su imagen cinematográfica.
Henry Fonda y Charles Bronson protagonizaron Hasta que llegó su hora
La música de Ennio Morricone es otro pilar esencial. Más que acompañar, estructura la narración: cada personaje tiene su propio tema y la armónica se convierte en un leitmotiv que anticipa el duelo final. Leone, de hecho, rodó muchas escenas con la música ya compuesta, algo inusual en la época, para marcar el ritmo de los movimientos y los encuadres.
Lo más significativo es que no se trata de una producción estadounidense, sino italiana. En plena era del «spaghetti western», cuando muchos en Hollywood miraban con recelo estas reinterpretaciones europeas, Leone elevó el género a una dimensión épica y crepuscular. Directores contemporáneos como Nicolas Winding Refn o Asghar Farhadi han reconocido públicamente la influencia que tuvo en su forma de entender el tiempo cinematográfico.