Fundado en 1910
Río sin retorno, junto a Robert Mitchum

Río sin retorno, junto a Robert MitchumGTRES

Cine

Los 10 hitos que marcaron la triste vida de Marilyn Monroe

Se cumplen 100 años del nacimiento de la mujer más fotografiada del siglo XX

Fue un juguete roto de América. Uno más de tantos que ha dado el mundo del espectáculo. Porque si alguien personifica el lado más cruel de la famosa frase show must go on, esa es Marilyn Monroe.

Guapa, sexy, divertida y magnífica actriz de comedia, su vida y, sobre todo, su muerte, siguen siendo un misterio. Hija de una madre soltera que se pasó la vida entrando y saliendo de instituciones mentales, Norma Jean Baker se pasó la infancia entrando y saliendo de hogares de acogida y orfanatos, lugares terribles donde sufrió abusos físicos y sexuales y de los que huyó casándose con un vecino de su barrio a los 16 años.

Tony Curtis, Marilyn Monroe y Jack Lemmon

Tony Curtis, Marilyn Monroe y Jack LemmonTCM

Pero cuando este volvió de la guerra, su joven esposa había cambiado. Ya no quería la vida normal que no había tenido en su infancia, sino que quería ser modelo y actriz. Se divorcia y ya en Hollywood se convierte en una preciosa pin-up a la que no tardan en teñir de rubio no sin antes haber intervenido en una famosa sesión de fotos desnuda sobre una cama de terciopelo rojo que años después acabaría publicándose en la edición de Playboy más vendida de la década de los 50.

Pronto se convierte en un trofeo que lucen por las fiestas productores que le sacan 30 años con quien ella se acuesta para entrar en audiciones. Y así es como consigue acceder al casting de Amor en conserva en 1949 diciendo la famosa frase «Unos hombres me siguen», tras la que llegan La jungla de asfalto, Eva al desnudo y Me siento rejuvenecer.

Sin embargo, no es hasta 1953 que no se convierte en estrella. Sí, en estrella. Sin anestesia, sin paños calientes y por la puerta grande. Tiene un contrato de siete años con la Fox y para el estudio hace un pelotazo tras otro: Niágara, Cómo casarse con un millonario, Los caballeros las prefieren rubias, Río sin retorno, La tentación vive arriba… Protagoniza una sesión de fotos tras otra, cambia de amante cada pocos meses, se casa con la estrella del béisbol Joe DiMaggio y acude a Corea a cantar frente a las tropas porque el huracán Marilyn es imparable.

Pero ella no es feliz. Hastiada de Hollywood, deprimida por no quedarse embarazada y aterrada por los celos de su marido que la encierra en casa y le da palizas, se divorcia y huye a Nueva York buscando algo de anonimato y, por primera vez en siete años, decide espaciar sus proyectos. Se forma en el Actor’s Studios y el nivel de sus interpretaciones y personajes da un giro. Por primera vez en años, pese a la fama y el dinero, se siente valorada y feliz. Ahí no es la mujer más sexy de América ni la actriz más deseada del mundo, sino de nuevo, Norma Jean. Y así, vulnerable y auténtica, conoce, se enamora y se casa con Arthur Miller.

Y llegan también sus mejores interpretaciones: Bus Stop, El príncipe y la corista, Con faldas y a lo loco y El multimillonario. Sin embargo, sigue deprimida, devastada por la vida, enganchando un aborto con otro, una operación con otra, un ingreso hospitalario con otro, un infierno de rodaje con otro, un amante con otro. Y Miller, la deja.

En medio DE esa tesitura conoce a los Kennedy y empiezan a surgir toda clase de rumores sobre unos encuentros sexuales sórdidos y también deprimentes. Cuando hace su última película, Vidas rebeldes, ya en la década de los 60, es la primera vez en toda su carrera que se la ve enferma, frágil, al borde del abismo.

Marilyn Monroe falleció a los 36 años

Marilyn Monroe falleció a los 36 añosGTRES

Tal era su estado, que la Fox, el estudio que había sido su casa durante una década, la despide del rodaje de Something’s got to give que iba a protagonizar con Dean Martin, no sin antes haberle hecho una sesión de fotos nadando desnuda en la piscina que iban a ser la imagen promocional de la película. Y ahí, en el que fue su canto del cisne, se la ve radiante.

El 4 de agosto de 1962, los letreros luminosos de Time Square anuncian lo inevitable: Marilyn Monroe ha muerto. La posible causa, un suicidio por barbitúricos, pues su empleada doméstica se la encontró desnuda en la cama con el teléfono en la mano y un montón de frascos vacíos en su mesilla de noche. Y aunque no tardaron en salir especulaciones de que los Kennedy, la Mafia o Cuba estuvieron detrás de su muerte, lo cierto y verdad es que una de las mujeres más famosas e icónicas de todos los tiempos, murió completamente sola.

Si hubiera que escribir la vida de Marilyn Monroe a base de los hitos que la marcaron estos tuvieron que ver siempre con el amor y la sexualidad: los orfanatos, primero, después, el matrimonio adolescente, los productores abusones, los papeles de rubia tonta, sus otros dos matrimonios fracasados, su deseo frustrado de ser madre, ser la mujer más deseada de América, no sentirse nunca amada de verdad, pasarse la vida de amante en amante hasta llegar al mismísimo Kennedy y, finalmente, morir joven y sola.

Pero el último punto de este recorrido por su vida, el que ella, para su desgracia, no pudo disfrutar, es quizá el más importante: que cien años después de su nacimiento, Marilyn Monroe sigue siendo inmortal.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas