Fundado en 1910
Imagen de El arte de la inflación

Imagen de El arte de la inflación

Cortometraje

'El arte de la inflación': una mirada cruda y estética al drama de la migración venezolana

Basado en el colapso económico de 2018, El arte de la inflación nos sumerge en una historia de supervivencia, traumas y la dura realidad de la frontera

El arte de la inflación es una propuesta cinematográfica notable y sumamente disfrutable. Fue realizado por Brett Wietecha y Tim Hedberg, bajo el cargo de la productora Moving Picture Institute (MPI), una organización cinematográfica estadounidense que financia películas y cortometrajes enfocados en temas de libertad humana, derechos y resiliencia.

Lo que más destaca a primera vista es su trama, que avanza con un ritmo equilibrado y plantea un enfoque muy realista que conecta con el espectador de forma honesta, huyendo de los clichés habituales. A este acierto argumental se le suma un apartado visual realmente destacable: la estética del corto está muy bien cuidada, logrando que la fotografía y la atmósfera sumerjan por completo al público en la historia.

El cortometraje es un drama que relata la historia de dos hermanos que huyen del colapso económico de Venezuela, pero quedan atrapados en la frontera de Colombia. Para sobrevivir, trabajan en una granja de coca controlada por milicias. Andrés y Diego, interpretados por Ice Glide Zapata Rivero y Holy Glide Zapata Rivero, tienen personalidades casi opuestas, pero ambas muy marcadas por el trauma de una vida de miseria y huidas. Diego actúa como protector de la familia y asume los trabajos y riesgos más duros, tratando de mantenerlos lo más a salvo posible dentro de la plantación; mientras que Andrés, el hermano menor, tiene una personalidad marcada por rasgos sumisos y, sobre todo, por un mutismo debido a un trauma del pasado.

Lo más sorprendente es que el trasfondo es real. El corto está basado en una mezcla de hechos reales históricos y una historia de ficción narrativa. El contexto social, político y económico de la trama se ambienta de forma realista en el año 2018, año en el cual la hiperinflación en Venezuela superó el 1.000.000%, representando una catástrofe económica y financiera que empujó a más de 7 millones de ciudadanos a huir del país como refugiados hacia países fronterizos como Colombia.

La obra muestra también la triste y cruel realidad de los migrantes en la frontera colombo-venezolana. Una realidad en la cual muchos migrantes vulnerables terminan atrapados y siendo explotados en plantaciones controladas por milicias armadas. Esa es la situación en la que se encuentran los protagonistas: explotados y sin poder comprar un billete de autobús para terminar de llegar a la capital colombiana.

Fotograma de el cortometraje El arte de la inflación

Fotograma del cortometraje El arte de la inflación

Sin embargo, el aspecto que frena un poco su impacto emocional es que, tal vez, falta desarrollar un poco más a los personajes. Debido a la brevedad del formato, nos quedamos en la superficie de sus vidas, dejándonos con ganas de profundizar en sus verdaderas motivaciones y sin terminar de entender ciertos aspectos familiares, tales como el mutismo de Andrés y la fascinación por el béisbol de ambos hermanos, relacionado con la ausencia evidente de una figura materna o paterna. A pesar de este punto, es una obra auténtica, emotiva y totalmente recomendable.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas