En sus más de cuatro décadas de historia, las distinciones han recaído en figuras de más de 60 países
El motivo por el que hay banderas de varios países en los Premios Princesa de Asturias
Las banderas se sitúan de forma ordenada a ambos lados del escenario, acompañando al estandarte de España y al del Principado de Asturias
Cada año, el Teatro Campoamor de Oviedo acoge una de las citas culturales más importantes de España, la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. En el acto, presidido por los Reyes y la Princesa de Asturias, hay un detalle que llama la atención de muchos espectadores, las numerosas banderas de distintos países que decoran el escenario.
Lejos de ser un mero elemento ornamental, la presencia de estas enseñas tiene un significado profundamente simbólico. Los Premios Princesa de Asturias se conciben como galardones de carácter internacional, destinados a reconocer la labor de personas e instituciones de cualquier parte del mundo que hayan contribuido al progreso y a la concordia entre los pueblos.
Por ello, cada año se colocan las banderas de los países de origen de los premiados, como muestra de respeto y reconocimiento hacia ellos y sus naciones.
La Fundación Princesa de Asturias, organizadora de los premios desde su creación en 1980, cuida este detalle con esmero. Las banderas se sitúan de forma ordenada a ambos lados del escenario, acompañando al estandarte de España y al del Principado de Asturias. Su disposición puede variar ligeramente dependiendo del número y procedencia de los galardonados, que en cada edición representan la diversidad cultural, científica y social del planeta.
Las banderas se sitúan de forma ordenada a ambos lados del escenario
Más de cuatro décadas de historia
Este gesto visual refuerza el espíritu universal que ha caracterizado siempre a los Premios. En sus más de cuatro décadas de historia, las distinciones han recaído en figuras de más de 60 países, desde científicos como Stephen Hawking hasta deportistas como Rafa Nadal, pasando por instituciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras.
Así, las banderas no solo aportan color al solemne escenario del Campoamor, sino que simbolizan la unión de diferentes pueblos bajo valores compartidos, como la cooperación, la excelencia y la defensa de la dignidad humana. En definitiva, son un recordatorio de que el talento y la solidaridad no entienden de fronteras, y que los Premios Princesa de Asturias son, ante todo, un homenaje a la humanidad en su conjunto.