Contracubierta de 'Chaval, dedícate al cine'
`Chaval, dedícate al cine': más que una vida de cine, una lección de vida
Una divertida entrevista en profundidad con quien tiene mucho que contar: don José Luis Garci
Son escasos los libros de entrevistas que se leen de un tirón, y al cerrarlos uno se pregunta cómo es que ya se terminó; y en este caso es porque se quiere saber más y más. Con este libro se tiene la sensación de haber estado en un lugar elegante, participando de una conversación sabia y animada con unos cócteles estupendos y, al mirar el reloj, la hora se nos echó encima.

Notorious Ediciones (2026). 376 páginas
Chaval, dedícate al cine (de palique con Garci)
Al dejar el libro en la mesilla y contemplar la foto de la portada, surge preguntarse qué no ha hecho «el Garci», como todo el mundo le conoce a don José Luis Garci. Quizás su secreto sea que a sus envidiables 83 años practica aquel scientiam do menti cordi virtutem, o «conocimiento en la mente y virtud en el corazón». No recuerdo otro caso en el que el entrevistado, al hablar de sí mismo, transmita tanta humildad en cada página y nos alimente la curiosidad con tan fino humor.
Como cineasta no necesita presentación porque todo el mundo le conoce. De nuestro oscarizado y cuatro veces nominado por la Academia de Hollywood se ha dicho que «es un magnífico escritor con un innegable talento para rodar. Para recrear la belleza de los paisajes, como si de un pintor se tratase y dejar fluir las historias por sí solas». Otros elogios menos floridos han dicho de él que hace «cine de autor de mayorías». Algo que no le perdonan los del cine de autor sin público, pero con subvenciones.
Y lo primero que nos ofrece este libro es el camino que siguió un hombre hecho a sí mismo en un medio como el cine español, en donde son muchos los llamados y pocos los elegidos. Este es un texto fabuloso para quienes quieran dedicarse a este oficio; donde alguien encontró un camino, hay un precedente.
Esa actitud unida a una curiosidad digna de H. G. Wells es la que le llevó a convertirse, además de cineasta, en productor de pelis, editor de libros y revistas exquisitas de cine y autores que le gustan, como el gran e inmerecidamente olvidado W. Somerset Maugham. Yo no conozco a otro escritor de historias cortas mejor que él.
Pero si algo tiene don José Luis que le ha hecho también conocido por el gran público es su faceta de divulgador cultural. Y al igual que el Camarón de la Isla, toca todos los palos; su cultura enciclopédica se lo permite. Deporte, literatura, pintura, arquitectura; Garci es un señor infatigable que no para de hacer cosas. Y un modelo en quien fijarse en tiempos de ataque al esfuerzo, a la iniciativa individual y a la meritocracia.
Una entrevista brillante necesita de una entrevistadora que brille con luz propia. Este es el caso de doña Noemi Guillermo, autora del libro, escritora y muchas otras cosas más. Fue colaboradora del programa Classics de Garci. Gran cinéfila y cowgirl suplente en el programa Cowboys de medianoche, es quien tiene la sensibilidad de saber tratar con don José Luis, para descubrirnos cómo contempla él las cuestiones más profundas del ser humano.
Más allá de las numerosas anécdotas que nos descubre esta lectura, lo que más valioso me ha resultado es conocer su trayectoria personal. Cómo ha enfrentado don José Luis la vida: la pérdida de seres queridos y amigos, el dolor. A veces la injusta calumnia y el rechazo. Y cómo, en los últimos capítulos, las páginas nos muestran la opción vital de Garci para que las heridas no sean cargas sino fortalezas. Hay hombres que transforman sus sueños en realidad, y nos enseñan al resto un camino para que cumplamos los nuestros.
Este es un libro que emana amor por la vida y por sus semejantes; en las preguntas y la manera de dirigir la entrevista de doña Noemi, y en la forma de responder y narrar de don José Luis. Definitivamente un libro para no perderse. Es una lectura que no solo invita a vencer el desánimo, sino que nos mueve a comernos el mundo a bocados. El Garci mola, y desde aquí espero que no se jubile y nos dé Garci para rato. Disfrute de la lectura.