El director de la Vuelta, Javier Guillén, ofrece una rueda en Mos (Pontevedra)
El director de la Vuelta mira hacia el Gobierno por su pasividad: «Pedimos colaboración, esto es ilegal»
Javier Guillén convocó una rueda de prensa de urgencia para intentar frenar las protestas propalestinas que boicotean la competición
La Vuelta suspende otro final de etapa por las protestas propalestinas
No es habitual que Javier Guillén, director de la Vuelta a España, hable durante la competición. Normalmente lo hace antes, para presentar el evento, y una vez finalizado para hacer su valoración. Sin embargo en esta edición se ha visto obligado a convocar una rueda de prensa de urgencia para hablar de los incidentes por las manifestaciones propalestinas que obligaron a neutralizar la etapa de este martes –la segunda vez que pasa– y también han provocado caídas como la de Javier Romo, que se ha visto obligado a abandonar la Vuelta.
El director de la Vuelta ha asegurado que el pelotón «saldrá mañana» para la disputa de la jornada entre O Barco de Valdeorras y Alto del Morredero y que su propósito es «trabajar para llegar hasta Madrid». De ahí que pida a las autoridades ayuda para que el deporte pueda continuar. «Quiero expresar nuestro rechazo a lo que hemos vivido hoy, una vez más, pues a lo largo de esta vuelta ya es la segunda vez. El mensaje principal que quiero dar es que nosotros vamos a continuar haciendo la Vuelta y mañana vamos a dar la salida de etapa», dijo Guillén.
Guillén, quien admitió la dureza de la Vuelta en el plano organizativo, se remitió al cumplimiento de las normas frente a una marea de periodistas. Fue el día que más medios de comunicación se desplazaron hasta Mos, el lugar de la conferencia de prensa. «Está siendo una vuelta muy dura, muy intensa y en la que se ha generado un extraordinario debate al que nunca hemos querido entrar. Nosotros tenemos unas normas, esas normas las tenemos que cumplir», subrayó.
Según Guillén, esas normas «las tienen que cumplir todos porque no se pueden cortar las etapas, no se puede bloquear, cortar el paso a los ciclistas es ilegal porque lo tipifica el Código Penal y la ley del deporte». Además, se solidarizó con lo que está ocurriendo en Gaza, pero insistió en que el ciclismo no es culpable de nada: «Es algo terrible lo que está ocurriendo y por supuesto que lo que queremos todos es la paz. Luego cada uno tiene sus ámbitos en los que poder desarrollarse. Nosotros queremos defender nuestro deporte, defender nuestra carrera y por eso queremos seguir trabajando».
Protestas propalestinas en la Vuelta a España
Guillén comparó la problemática que vive la Vuelta con la participación de Israel en otros deportes y pidió colaboración al Gobierno para que esto no siga pasando. «Seguimos con esa idea y pedimos colaboración, esto es ilegal. Que todo el mundo deje de alentar ese tipo de acciones y, sobre todo, deje de hacerlas. El lunes se jugó un partido (de fútbol) de Italia contra Israel, se ha jugado una Eurocopa en la que ha participado Israel. No está prohibida la participación de estos equipos porque ninguna federación internacional los ha vetado, y no hay un organismo internacional que haya establecido sanciones», resaltó.
Guilén, quien admitió que los canales con el Gobierno «están abiertos», explicó el aumento de seguridad en la etapa de este martes. «Hoy ha habido más efectivos de seguridad, la carrera estaba reforzada, creo que había más de 1.000 personas para la seguridad. Esto no es una cruzada. Yo no vengo aquí a luchar contra nadie», explicó.
«Las líneas con el Consejo Superior de Deportes», continuó, «están perfectamente abiertas. Existe contacto permanente en las situaciones que podamos requerir cada uno del otro y en esa parte, lo que sí que tengo que decir es que hay un cauce abierto y que las relaciones son de absoluta normalidad».
La pasividad del Gobierno
La petición de Guillén de que «no se alienten» este tipo de acciones no está siendo respaldada por el Gobierno de España, sobre todo desde la parte de Sumar. Yolanda Díaz y Sira Rego se han pronunciado a favor de los manifestantes y no ven mal que se interrumpa constantemente la carrera y que la imagen de España para organizar eventos deportivos quede en entredicho. En cuanto al PSOE, la mayoría guarda silencio y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares habla de tener «sensibilidad» con la causa Palestina.