Magnus Carlsen durante la octava partida del Mundial de Ajedrez
El mejor jugador del mundo de ajedrez da el visto bueno a una revolución en el deporte
Magnus Carlsen se mostró a favor del cambio que pretende la Federación Internacional de Ajedrez, que consiste en condensar cuatro torneos al año en diferentes ciudades en el que se premie al mejor jugador en tres modalidades
El dinero por el que Carlsen ha subastado los vaqueros de la descalificación del Mundial de ajedrez
El ajedrez es uno de esos deportes en los que es vital mantener la concentración, en el que el respeto prima por encima de cualquier cosa y que cuenta con unas normas clásicas que se deben de cumplir a rajatabla.
Sin embargo, la Federación Internacional de Ajedrez ha aprobado, de manera oficial, un nuevo formato que se estrenará como prueba piloto en octubre de 2026, que entrará en vigor a partir de 2027 y contará con cuatro torneos al año en diferentes ciudades de todo el mundo con 24 participantes y cuatro que lucharán en la gran final.
El objetivo de esta nueva idea es dar con un jugador que domine las tres facetas. Es decir, la Fast Classic, ajedrez rápido y ajedrez relámpago combinadas. Y el que se proclame campeón se llevará alrededor de 2,3 millones de euros, uno de los premios más altos de la historia de este deporte.
La idea ha sido bien acogida por parte de los jugadores de ajedrez, incluido Magnus Carlsen, el número uno del mundo de esta disciplina. «Parece una medida bien pensada para seguir desarrollando el ajedrez. Reunir varios formatos bajo un mismo título proporcionará una visión más completa de los puntos fuertes de los jugadores, mientras que los controles de tiempo se adaptan a los jugadores y al público actuales. Estoy deseando que llegue la prueba piloto en 2026 y ver cómo se desarrolla la primera temporada en 2027. Es increíble que Norway Chess (la organizadora del campeonato mundial de ajedrez) haya logrado esto».
Así las cosas, el ajedrez cambiará a corto-medio plazo y el presidente de la asociación, Arkady Dvorkovich, comentó que «los campeonatos se complementarán entre sí y ofrecerán aún más emoción a los aficionados. No se trata de una iniciativa a corto plazo, sino de un acuerdo a largo plazo entre la FIDE y Norway Chess».