Fundado en 1910
Carlos Sainz, en el Gran Premio de Las Vegas

Carlos Sainz, en el Gran Premio de Las VegasEuropa Press

Los números dan la razón a Carlos Sainz y 2026 apunta a ser su gran año en Williams

Carlos Sainz dejó Ferrari por todo lo alto en 2024. El piloto madrileño se fue homenajeado por la escudería del Cavallino Rampante, que decidió no renovarle porque les surgió una oportunidad de mercado con la incorporación de Lewis Hamilton. El tiempo ha demostrado que se equivocaron, pero a Sainz no le quedó más remedio que marcharse a Williams. Un gigante dormido en el que seguirá la próxima temporada con la esperanza de que mejoren el monoplaza.

Él, por el momento, ha cumplido con lo que prometió. Cuando llegó a Grove entendió que le iba a costar adaptarse y conseguir buenos resultados de primeras, pues pasar de un Ferrari al FW47 de Williams requería ciertos cambios en el pilotaje. Cierto es que destacó en los test de pretemporada, pero en cuanto llegó la competición real comenzó a flaquear y a verse muy superado por su compañero, Alex Albon, que en teoría llegó como segundo piloto.

Sin embargo, durante el primer tramo del curso fue el tailandés quien ejerció de líder y dio buenos resultados a la escudería británica. Cierto es que el español tuvo mala suerte, pero al final los puntos en el casillero de Williams era los que ponía Albon. Una situación que además perjudicó bastante al '55', pues quiere volver a un equipo puntero y sabe que en cada carrera se juega un mejor contrato con las escuderías top (Ferrari, McLaren, Red Bull y Mercedes).

Fue a medida que avanzó el año cuando Sainz fue sintiéndose más a gusto en el FW47 y logró sacar mejores resultados como el octavo puesto de Arabia e Ímola y el sexto en el sprint de Spa. Aun así, fue en Azerbaiyán cuando todo cambió y logró su primer podio en Williams, que es además el mejor resultado de la escudería no solo este año, sino en las últimas cuatro temporadas.

Se confirmó como piloto top

Repitió el éxito con un minipodio en el sprint de Austin y ahora se ha confirmado con el quinto puesto cosechado en la carrera de Las Vegas. Es la demostración de que ahora sí, está hecho al FW47 y sacando el máximo partido de él. Si miramos los puntos, en las primeras 16 carreras sacó únicamente 16 puntos, mientras que desde la 17 hasta Las Vegas (seis Grandes Premios) ha logrado 32. En total 48 puntos que le sirven para estar en la undécima plaza del Mundial de Pilotos, a uno de Hulkenberg y a tres de Hadjar, a los que intentará pasar en las dos últimas pruebas.

A quien ya no llegará es a Alexander Albon que, con 73 puntos, parece que cerrará el curso en octavos lugar. Por arriba ya no dan los números para que supere a Antonelli y por abajo distancia en 22 puntos a Hadjar. Así pues, el objetivo de Sainz debe ser esa novena plaza que le haga quedar justo por detrás de su compañero de equipo. Sería un buen resultado, pues si comparamos la suerte de uno y otro el tailandés sale claramente beneficiado y además el mejor resultado, el podio de Bakú, lo tiene en su poder el español.

Carlos Sainz, en una imagen de archivo

Carlos Sainz, en una imagen de archivoEuropa Press

Además del resultado del Mundial de Pilotos, en el de Constructores tanto Sainz como Albon deben mantener esa quinta plaza, que sería la primera tras las mejores escuderías. De hecho, sería la confirmación de la evolución del equipo, que la pasada campaña fue penúltima y en esta ha dado un salto de calidad. Un salto necesario para atacar con garantías la nueva normativa y soñar con estar más arriba.

Precisamente eso es lo que mantiene motivado a Sainz en Williams. Pese a los rumores que le ubican de vuelta en Ferrari por el mal rendimiento de Hamilton, el madrileño está centrado en el equipo de Grove y confía en disponer de un monoplaza que le permita ir a más el próximo curso. A sus 31 años, se ve en el mejor momento de su carrera y no renuncia al sueño de ganar un Mundial.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas