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Carlos Sainz, en el podio del Gran Premio de Qatar

Carlos Sainz, en el podio del Gran Premio de QatarEFE

Fórmula 1

Sainz hace historia con Williams en la temporada de su reivindicación

Han tenido que pasar diez años para que la escudería Williams consiga dos podios en una sola temporada. Uno de los equipos históricos de la Fórmula 1 lleva mucho tiempo lejos de las grandes batallas, pero parece que la llegada de Carlos Sainz ha cambiado las cosas. En su primer año con los británicos ha subido dos veces al tercer cajón y una más si se tiene en cuenta la carrera al sprint en Estados Unidos.

El español es uno de los nombres propios de un campeonato al que solo le queda una carrera. El aparente paso atrás que supuso su salida de Ferrari se ha transformado en un salto adelante en cuanto a prestaciones y protagonismo. Sus resultados en carrera contrastan con el declive de Lewis Hamilton, el hombre elegido por los italianos para sustituirlo en Maranello.

En Qatar, Carlos Sainz firmó una de las actuaciones más sólidas de su carrera y, aprovechando el grave error estratégico de McLaren, acabó en el podio manteniendo a raya a monoplazas mucho más potentes que el suyo. El madrileño, convertido en juez del campeonato del mundo y asegurando a Williams el quinto puesto en el Mundial de constructores, los mejores de la clase media.

La alegría es máxima en los garajes de un equipo que no saboreaba ese top5 desde el año 2017. La mejora de rendimiento es evidente y Sainz insiste en que su decisión de recalar en Williams estuvo motivada por ese potencial de cara a los grandes cambios que se avecinan en 2026.

Comparaciones nada odiosas

Por primera vez en mucho tiempo, Carlos Sainz sale bien parado de los rumores y las comparaciones dentro del paddock. El español ha demostrado que la decisión tomada por Ferrari con un año de antelación fue un tremendo error. La temporada de Lewis Hamilton está siendo un absoluto fracaso, no ha subido al podio ni una vez y ha evidenciado su frustración semana tras semana.

En el lado contrario, el de Williams acapara miradas, reconocimientos y son muchos los que analizan con lupa cada movimiento de sus hombres de confianza. Sin ir más lejos, este fin de semana los periodistas especializados y las redes no dejaron pasar el hecho de que el mánager del madrileño estuviese de charla con Jerome D’Ambrosio, uno de los pesos pesados de Ferrari.

No parece que Sainz vaya a cambiar de aires, pero sus dos podios en 2025 despejan cualquier duda sobre su futuro en la Fórmula 1. Si no ocurre nada raro en Abu Dabi, terminará detrás de su compañero Alex Albon en el Mundial de pilotos; sin embargo, subir al cajón tiene un valor extra y más si se tiene en cuenta que el madrileño ha tenido que adaptarse a un coche que el tailandés conduce desde hace cuatro temporadas.

La última comparación posible, también habitual y muchas veces injusta, es con Fernando Alonso. El Aston Martin del asturiano está lejos del nivel del Williams y, aunque la magia del veterano siempre deja espacio para la sorpresa, la balanza cae del lado azul. El segundo tramo de la temporada del madrileño es suficiente para reconocer un mejor desempeño respecto al bicampeón.

Carlos Sainz es ya el líder indiscutible de la escudería Williams y en él estarán puestas todas las esperanzas de cara a 2026. Todos los equipos se preparan para un reseteo absoluto del Mundial y afilan los cuchillos para una batalla que podría terminar con los dominadores de los últimos años. El español se irá de vacaciones con los deberes hechos y con la satisfacción de haber convertido en un éxito su temporada más complicada.

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