Chema Alonso: ¿madridista como Tebas y Uribes o más?
¿Qué ha conseguido este buen señor, ha inventado algo tremendo? No: peor. Le han incorporado a la nueva cúpula arbitral y, ¡oh! es del Real Madrid. La pregunta no formulada hasta este momento es esta: ¿madridista como Tebas y Uribes o más?
Un emprendedor de Móstoles, pues así se define, es el hombre del momento. Atiende por Chema Alonso: ingeniero informático, doctor en seguridad informática entre otras lindezas y, lo que aquí nos va a ocupar, un expertísimo en inteligencia artificial (IA) y alrededores. Un fenómeno en lo suyo.
¿Qué ha conseguido este buen señor, ha inventado algo tremendo? No: peor. Le han incorporado a la nueva cúpula arbitral y, ¡oh! es del Real Madrid. La pregunta no formulada hasta este momento es esta: ¿madridista como Tebas y Uribes o más?
Las reacciones han sido la mar de divertidas y se pueden resumir en ¡Florentino, la mano de Florentino! ¡Otro Alonso para reflotar al Madrid! En el campo, digo, pues en lo demás el club flota como los tíos de nuestro waterpolo, esos que son capaces de meter un gol en el último segundo de una semifinal mundial y clasificarse después en los penaltis: eso también suena a muy madridista, ¿verdad?
Lo peor es que Alonso ha intentado justificarse. «Siempre he sido del Madrid, pero ni tan siquiera soy un forofo». Hincha de Casillas y Raúl, ha admitido que es feliz cuando gana el Madrid… «pero tengo una hija muy del Atleti, una ultra anti madridista».
Mire Alonso, no se canse ni pique. Ya está usted etiquetado. Durante catorce años, la federación tuvo como vicepresidente a Joan Gaspart, que lo era del Barcelona y manifestaba sin rubor alguno: «Lucharé toda mi vida por perjudicar al Real Madrid». Catorce años, casi un Negreira.
Negreira, sí, sí: el Madrid nos cuentan que ya tiene su Negreira y antes de actuar. Cuando ejerza, al rival no le salva ni salir con tres porteros. Llevaban años buscando el Negreira blanco, esto parece cogido con alfileres, pero qué más da. Y que se sepa, este no cobra del club lo cual confirma lo bien administrado que está.
¿Puede ser que para diluir aún más aquel asunto, a la Federación se le haya ocurrido fichar a Alonso y-ya-verás-tú? ¿Puede incluso haber aconsejado Laporta su fichaje? ¿Raro? Como dice Cucurella, no me fío de nadie.
El caso es que Alonso explica que su relación con el CTA se limitara a una asesoría externa «para darle soporte en las reuniones de su comité sobre IA y demás. No voy a decidir sobre la tecnología del VAR o la que la IA va a aplicar en los partidos del futuro. Asesoraré a Francisco Soto -el nuevo Cantalejo- a preparar las reuniones de tecnología, asistir a las del Comité y poco más».
Es decir. Las manos en el VAR serán las de siempre empezando por quienes manejan las imágenes, tiran las rayas y tal. Eso, casualmente, estuvo y está en manos de personas también muy cracks en lo suyo como Roures, Benet y compañía, la mayoría casualmente muy barcelonistas y cuya sabiduría no oso cuestionar.
También tendrá cierta influencia en lo que suceda en el campo Fernández Borbalán, jefe de ese sector, conocido ‘negreírico’ de libro. Y Prieto Iglesias, el nuevo jefe del VAR, al que Negreira ascendió de categoría pese a que al final de aquella temporada (2017-2018) tuvo trece colegas mejor puntuados que él: el famoso ‘índice corruptor’ que felizmente pasará a la historia vía IA. Parece.
El índice que aquel CTA manipulaba para quitar o añadir puntos, méritos, a los árbitros a final de cada temporada. Subían los afines al mando. Cuentan que a partir de ahora se atenderá escrupulosamente a lo que suceda en el terreno de juego, versión pito.
Y otra. Se mantiene en el nuevo organigrama doña Yolanda Parga, esposa de Mejía Dávila, delegado arbitral del Real Madrid, que será la responsable del arbitraje femenino.
Esto es gracioso e intolerable: en lugar de dar las gracias al Madrid por apuntarse a esa Liga y aceptar sin rechistar que el Barça le golee tres o cuatro veces por temporada -enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano- salen con que si el marido de la Parga…
Si esta mujer es capaz de cambiar este panorama sólo será comparable con el descubrimiento de América. O la llegada del hombre a la Luna. O aquella tarde en Paris de Courtois ante el Liverpool… Yolanda, no nos falle. ¡Qué risa!