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Franco Mastantuono, en un partido con el Real Madrid

Franco Mastantuono, en un partido con el Real MadridEuropa Press

El Real Madrid tritura o glorifica a sus jugadores: Huijsen y Mastantuono ya valen el doble

Franco Mastantuono es mayor de edad desde hace tres semanas. Dean Huijsen tiene veinte años. Y los dos parecen veteranos de leyenda en el césped. Realmente pueden hacer leyenda en el fútbol y en el Real Madrid, porque su carácter dominante se añade a su calidad técnica para formar dos jugadores muy distintos que son líderes en sus diferentes facetas gracias a una genialidad, un saber hacer y un toque de varita mágica que les permite superar cualquier presión y demostrar una valía que todo el mundo balompédico ha comprobado en muy poco tiempo.

Están predestinados para triunfar. Reúnen todas las virtudes para ello. El Real Madrid ha sabido verlo y contratarlos. Siempre es un riesgo fichar a estas edades tan tempranas, porque el vértigo que significa representar al conjunto blanco tritura a muchos profesionales. Pero la cúpula madridista les tenía bien vigilados y sabía lo que hacía. Han costado caros y nadie lo ha dicho como crítica, porque se auguraba lo que se ha producido.

El argentino supuso 63 millones. El español, 58. Hoy nadie discute su valor. Nueve partidos lleva Huijsen vestido de blanco. Tres acumula el bonaerense. El Real Madrid sabe que ambos ya valen mas de cien millones. Y esto solo acaba de empezar.

Los apoderados piensan lo mismo. Los agentes del fútbol internacional son los primeros que saben cómo se multiplican los precios como los panes y los peces, porque tasan el mercado a diario, unos para arriba y otros para abajo. Y todos, desde Jorge Mendes a Ginés Carvajal pasando por Rafaela Pimenta y Pini Zahavi, tienen claro que Huijsen y Mastantuono valen ya cien millones como mínimo.

La más alta cotización internacional

Los representantes más relevantes de este negocio conocen bien el paño y saben que el Real Madrid ficha generalmente a futbolistas jóvenes para formarles y desarrollar sus cualidades en el mejor ámbito posible. Valverde, Vinicius, Güler, Rodrygo y Camavinga son fieles exponentes de una filosofía que busca a los talentos precoces para moldearles y hacerles superar muy pronto el peso psicológico de saltar al Bernabéu. Quienes lo superan, triunfan. Los que no lo superan, como Secretario, Danilo, Reinier, Lucas Silva o Sahin, se quedan por el camino. Pero hablamos de triunfadores. Huijsen y Mastantuono se han subido a ese carro que lideran Valverde y Vinicius.

Los intermediarios han corroborado con hechos que esos jóvenes que dan el paso adelante en un equipo como el Real Madrid duplican su precio de manera tan precoz como su explosión futbolística.

Franco Mastantuono durante su estreno como jugador del Real Madrid

Franco Mastantuono durante su estreno como jugador del Real MadridEFE

Valverde costó cinco millones y el Liverpool llegó a ofrecer en su momento 150 millones por el uruguayo. Vinicius costó 45 millones y actualmente está valorado en 180 millones. Rodrygo también costó 45 y está tasado en 90. Huijsen y Mastantuono han alcanzado ya este escalafón al cabo de unas semanas. Y, como decíamos antes, esto no ha hecho más que empezar. Van camino de la mayor cotización internacional.

Dean Huijsen se ha ganado este crédito desde que comenzó a destacar con España. La confirmación de su nivel en el Mundial de Clubes, como líder de la defensa del Real Madrid, se ha consolidado ahora en la Liga. Es un jefe de la retaguardia que manda, corta, destruye y saca el balón jugado como un centrocampista entrometido en la línea de atrás. Su clase en la precisión del pase largo es estruendosa. Su inteligencia en el juego parece artificial. Su tranquilidad transmite una seguridad extraña para dirigir a todo el Real Madrid desde la zona de intendencia. Llegó con mentalidad madura y el conjunto blanco le forja aún más.

Xabi Alonso no quiere que se confíe, pues llegarán situaciones difíciles en los grandes partidos a escala nacional y europea. Dean no se confía. Lo tiene asumido y está preparado para cuando las cosas vengan torcidas. Es ya un referente del equipo más mediático del mundo y un fallo te coloca en el amplificador. Será otro examen.

Los intermediarios dicen que William Saliba, defensor del Arsenal, cuesta 120 millones. El precio más alto por un central. Los agentes señalan esa cifra porque piensan que otros equipos ingleses y el PSG pueden estar dispuestos a pagarla, aunque sean 100 fijos y 20 en bonos. El francés tiene 24 años y su caché de mercado en Transfermarkt, que siempre tira a la baja, es de 80. Pero los representantes hablan de esos números superiores. Y durante el verano han barajado el nombre del Real Madrid en la ecuación para consolidar esa petición.

Dean Huijsen, en un partido con el Real Madrid

Dean Huijsen, en un partido con el Real MadridEuropa Press

Florentino Pérez tiene hoy un nuevo José Emilio Santamaría, un nuevo Fernando Hierro y un nuevo Sergio Ramos que se llama Dean Huijsen y que a sus veinte años ya vale 100 millones, camino de superar esa valoración de mercado de Saliba.

Sergio Ramos fue siempre el ejemplo a seguir por Dean. Cuatro años después del adiós del sevillano ha llegado un joven criado en Málaga para coger su testigo, la batuta de la retaguardia. Tiene tres lustros de carrera por delante. En un rato se ha convertido en el comandante de la defensa de España y en el jefe de la defensa del Real Madrid.

Mastantuono, un diamante imberbe

Media punta, interior, delantero, Franco Mastantuono va por el mismo camino que Huijsen. El argentino tiene tantas características técnicas y muestra tanto talento con la pelota en el borceguí izquierdo que puede ejercer de cualquier cosa que signifique fútbol creativo. Hasta puede dirigir al equipo, porque su visión de juego y su imaginación en dar pases imposibles no tiene límite.

El Real Madrid conocía la calidad demostrada con River en Argentina, pero faltaba por comprobar si esa clase la confirmaría en una Liga, la española, que vuela a otro ritmo e imprime mayor velocidad. Xabi Alonso destaca su concisión en el pase, su buen toque de balón en un fútbol, el nuestro, que se encierra en el área cuando el rival es el Real Madrid.

Es un zurdo que prefiere brillar por la derecha y por el centro para aprovechar mejor esa bota izquierda.

Comenzó de suplente, entró en el segundo tiempo de la primera jornada liguera y se ganó el puesto como un punta retrasado por el flanco diestro. La progresión es evidente. Su entrenador ensalza que tiene personalidad, sabe lo que lleva dentro y no le asusta el Real Madrid. Está en el sendero certero para asentarse en la zona de construcción ofensiva gracias a unas calidades distintas. Es titular con Argentina y titular con el Real Madrid. Y esto no ha hecho más que empezar. Los agentes señalan que su cotización alcanza los cien millones. Y subiendo.

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