Equipo formado de la selección española, antes del encuentro frente a Turquía correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial 2026
El motivo de la pobre entrada en La Cartuja para ver a España
Tan solo 30.000 aficionados ocuparon las gradas del estadio hispalense, con capacidad para 70.000 espectadores
El hombre prudente que nunca dejó de trabajar y se ha convertido en el dueño del centro del campo de España
La imagen que ofreció esta noche el estadio de La Cartuja dista mucho de la que esperaba la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) cuando llevó este encuentro ante Turquía a Sevilla para cerrar el grupo de clasificación al Mundial. A pesar de que la selección pensaba montar una fiesta con la que festejar el billete a la Copa del Mundo 2026, el recinto sevillano presentó numerosas calvas en las gradas.
La entrada, finalmente, rondó apenas las 30.000 personas, una cifra que confirma las impresiones de las últimas semanas: llenar el estadio iba a ser una misión complicada. En la RFEF eran conscientes de que este compromiso, marcado hace tiempo como posible encuentro clave para lograr el billete directo, podía terminar perdiendo atractivo en función de cómo se desarrollara el grupo. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.
Cuando se diseñó el calendario, la decisión estuvo entre el Metropolitano y La Cartuja como escenario de este cierre de fase clasificatoria. Sevilla, que ya había sido testigo de la clasificación para Qatar, volvió a imponerse. Aquella elección parecía lógica, sobre todo teniendo en cuenta que desde 2021 la ciudad se había convertido en una especie de segunda casa para la selección, con ocho partidos acogidos desde el acuerdo entre la RFEF y la Junta de Andalucía.
Sin embargo, esta vez la respuesta del público no ha sido la habitual. En la previa, tanto Luis de la Fuente como Fabián Ruiz destacaron que «Sevilla nunca falla». Pero la realidad mostró otra historia: la afición hispalense no respondió como en otras ocasiones. No ayudó la situación deportiva, con todo ya decidido, ni tampoco la fecha, un día entresemana casi a las 21:00 horas.
A ello se le sumó otro factor importante: el clima. Las lluvias de los últimos días desanimaron a más de uno a comprar la entrada y pese a que este martes no ha llovido ya muchos habían decidido no ir. Así pues, La Cartuja lució un aspecto desangelado en un encuentro que apenas iba a tener emoción pese a que en un principio apuntaba a ser definitivo. Aun así, España saltó al césped con el mejor once posible en busca de cerrar la clasificación perfecta.