Nico Paz, en un partido con el Como esta temporada
Los refuerzos del Real Madrid en 2026: Nico Paz y uno o dos centrales, pero todo se hará en verano
El club deberá solventar la situación de Vinicius, a quien no subirá la oferta de renovación, y dilucidará el futuro de Rüdiger y Carvajal, que acaban contrato
El Real Madrid llega a enero con todo por ganar, sin nada perdido y con el reto de cambiar las sensaciones
Ojalá pudiera venir Nico Paz hoy mismo. Pero no puede ser. Hay que esperar seis meses. El Real Madrid no realiza fichajes en invierno desde que contrató a Brahim en 2019, cuando le restaban seis meses de contrato en el Manchester City. El chaval no tenía oportunidades con Guardiola y quería venir a la casa blanca, el equipo con el que soñaba desde niño. Desde entonces, el club madrileño no ha llevado a cabo ninguna adquisición más en el mercado de enero. No es el Real Madrid amigo de protagonizar movimientos en el ecuador de la temporada.
Solo una grave lesión, como sucedió con Iker Casillas y la irrupción de Diego López, puede variar una política empresarial que se basa en que las plantillas se construyen a principios de curso. Acudir a la oferta invernal significa que se ha hecho mal el trabajo del verano. El Real Madrid tiene argumentos suficientes para acudir a la oferta y la demanda en estas próximas semanas. La baja de larga duración de Militao le permite fichar un central. Las dolencias de Trent Alexander-Arnold y de Dani Carvajal también justificarían la contratación de un lateral derecho. Pero la entidad no tiene pensada una inversión en esta época.
Únicamente un percance grave de un futbolista importante cambiaría la postura de la dirección deportiva madridista. En el Real Madrid los fichajes son como las bicicletas, para el verano. La planificación de la siguiente campaña incluirá varios refuerzos y la toma de decisiones importantes respecto a la continuidad de tres hombres. Ahora mismo, con cinco meses de temporada por delante, más los avatares del Mundial, la cúpula de la entidad tiene pensado recuperar a Nico Paz y realizar la adquisición de un central como mínimo.
El centrocampista argentino destaca sobremanera en el Como de Cesc Fábregas por segunda campaña consecutiva y va a recalar en el Real Madrid en julio para ser el primer gran refuerzo en el centro del campo, falto hasta hoy de un director de orquesta. La operación costará nueve millones de euros. El club tiene derecho a rescatar a Nico Paz incluso en 2027, pero no esperará más. Ya se analizó si vendría el pasado verano con la llegada de Xabi Alonso y se tomó la postura de dejarle en Italia un año más porque se presagiaba que no tendría minutos y necesitaba acumular fútbol al primer nivel. Los hechos han demostrado que hoy estaría jugando bastante más, pero se pensó en la formación y el porvenir del muchacho. Tras dos años en el calcio estará fogueado para venir a cumplir el gran reto del Real Madrid.
Un central como mínimo
El lector ha comprobado que mencionamos que a mitad de temporada se programaba ya el plantel del próximo proyecto con la incorporación de Nico Paz y de un central como mínimo. David Alaba acaba contrato en junio y se marchará libre. La dolorosa ausencia de Militao, el mejor stopper de la plantilla, y la intermitencia de Rüdiger, que lo ha dado todo por el club y ha jugado muchas veces tocado, exigen la incorporación de un hombre del centro de la retaguardia.
El futuro de Rüdiger, que también finaliza contrato, dictará la conveniencia o no de captar un segundo central. En esta hipótesis entra Jacobo Ramón, un joven de la casa que también se forma en el Como, al lado de Nico Paz.
Hablemos de Antonio Rüdiger, pieza clave en esa segunda decisión. El alemán se ha ganado la renovación por su entrega sin fin. El club así lo piensa. Le ofrecería un año más con una rebaja salarial, como hizo con Modric. Otra cuestión es que las lesiones corten de nuevo su trayectoria. Si así fuera, se estudiaría atentamente el caso. Y también es clave la postura del futbolista. Puede elegir entre irse a Arabia o continuar un año.
Falta mucho por jugar y el devenir de los resultados y la actuación de «Antonio», como le llama el vestuario, definirán la propuesta y su futuro. Será su permanencia en la plantilla o su adiós la razón de la posible incorporación de un segundo central.
Antonio Rüdiger, en un calentamiento con el Real Madrid
Dani Carvajal vive una realidad similar, aunque los condicionantes emocionales son distintos. Es el ejemplo máximo del canterano que llegó desde abajo para convertirse en el mejor lateral derecho del mundo. El chaval de pelo rubio que puso la primera piedra de Valdebebas junto a Di Stéfano. Una lesión de rodilla cortó su excelente trayectoria. Reapareció y recayó hace unos meses. Intenta volver cuanto antes para rendir y ganarse la renovación en el campo. Veremos qué sucede en estos próximos seis meses porque el madrileño quiere estar en el Mundial.
Hemos dejado para el penúltimo capítulo el litigio más candente. Vinicius finaliza contrato en 2027 y pide un nuevo acuerdo por un lustro con una cantidad total que se acerca a los 27 millones por campaña. En esa cifra incluye la aportación por parte del club de una prima de fichaje a repartir en los cinco años. Sean las justificaciones de esa cantidad solicitada como sean, el Real Madrid le ha ofrecido un nuevo contrato por cinco años a razón de 22,5 millones anuales y ahora mismo su rendimiento no permite pensar en un aumento de salario. Dicha esta verdad, la empresa Real Madrid nunca incluirá en un acuerdo de estas características una prima de fichaje para un futbolista que no viene libre. Abriría un precedente peligroso.
Sería bueno que Vinicius se olvidara ya de las condiciones de Mbappé porque no tienen ni punto de comparación. Mbappé cobra una prima de fichaje repartida en varios años porque vino libre y no costó los doscientos millones que el Real Madrid ofreció al PSG hace unos años. Si, por ejemplo, la casa blanca le paga al francés como prima de fichaje treinta millones anuales durante un cuatrienio, un total de 120 millones, se está ahorrando ochenta. Vinicius debe comprender que su situación no tiene nada que ver con ésta. El club madrileño mantiene la oferta por cinco temporadas y si Vinicius no renueva el próximo verano se estudiará su traspaso. No se admitirá que llegue libre hasta 2027. Ya lo sabe.
La contratación de un director de juego
Falta por dilucidar si se contrata un futbolista específicamente para dirigir el juego del equipo. Estos próximos seis meses van a ser cruciales para tomar esa decisión. Se intenta que Bellingham coja esa batuta. Y la llegada de Nico Paz será otra aportación extraordinaria. Si esta segunda parte del curso demuestra que hace falta ese futbolista, la dirección deportiva abordará esa adquisición en verano. Dicho esto, la verdad es que no es fácil encontrar un hombre que lleve el timonel en el Real Madrid. Seamos realistas: Vitinha es una opción imposible salvo un intercambio con Vinicius que el PSG aceptara, pero hay una incomunicación total con el club francés y no parece que estén los parisinos por la labor de vender a Vitinha. Luego se habla de Stiller y de otros hombres jóvenes a los que quizá les venga muy grande coger el mando del Real Madrid de golpe y porrazo.
No es lo mismo dirigir a equipos de un segundo nivel que estar en primera línea de batalla en el Bernabéu. A Xabi Alonso le encantaría fichar a Wirtz, a quien ya quiso el verano pasado. El chaval sufre en Inglaterra y el Real Madrid sería una salida perfecta con un entrenador que le conoce bien y que sabe cómo explotarle. En todo caso, serán sueños de una noche de verano. Quedan seis meses para tomar esa decisión. Y para tomar todas las demás. Ahora mismo Xabi Alonso debe tirar del carro con la plantilla que tiene e intentar cambiar las sensaciones y convertir la oscuridad en brillo.