Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid
Simeone entra en el mes decisivo para convencer y convencerse de su renovación con el Atlético
El argentino afronta una de los tramos decisivos de temporada más ilusionantes para las colchoneros en esta década
El plan que prepara el Atlético para blindar a Julián Álvarez y evitar que se vaya al Barcelona
Está el Atlético de Madrid ante la temporada más ilusionante de los últimos años y todo es gracias a las competiciones del KO: Copa del Rey y Champions League son los motivos que tiene el equipo de Diego Pablo Simeone para soñar con que termine siendo un gran curso pese a la irregularidad de la que han hecho gala en todo momento. Ese 'subir y bajar de las nubes' constante del que habla el himno del centenario que canta Joaquín Sabina.
La realidad de este Atlético es que tiene poco del de los primeros años de Simeone como técnico colchonero. Aquel equipo era rocoso, incómodo para los rivales y exprimía al máximo cada gol que marcaba. No era, en absoluto, un combinado divertido de ver para el espectador neutro ni tampoco un conjunto que se llevara numerosas alabanzas por parte de los expertos. Era, simplemente un equipo efectivo y que para el rival terminaba siendo una auténtica pesadilla.
Los Godín, Miranda, Filipe Luis, Juanfran, Gabi, Tiago, Raúl García o Diego Costa morían por la idea de Diego Pablo Simeone. «Intensidad», era la palabra que más repetía el argentino en sus primeros años y que ahora parece haberse diluido. Y es que Simeone, que mantiene la ilusión del primer día, no tiene ya esos jugadores que más que futbolistas parecían soldados. «Las guerras no las ganan quienes tienen más soldados, sino los que los utilizan mejor», llegó a decir el Cholo en 2016.
Han pasado 10 años de aquellas palabras y el único Cholismo de siempre que queda en la plantilla del Atlético es el de Oblak, Giménez, Koke y Griezmann. El último hará las maletas rumbo a Estados Unidos el próximo mes de junio, el primero tiene una interesante oferta de Arabia Saudí y ya no es tan diferencial como antaño y el uruguayo también está más dentro que fuera. Solo el capitán, Koke, seguirá seguro la próxima temporada aunque su protagonismo se verá reducido (siempre y cuando los teóricos titulares no se lesionen).
¿Simeone seguirá en el Atlético?
Una vez que ellos cuatro se marchen, el 'soldado' más veterano de Simeone será Marcos Llorente, que llegó al club rojiblanco en 2019. Es el nuevo cholismo, aunque realmente el '14' (mismo dorsal que utilizó Simeone) es una rara avis en este Atlético. El madrileño es, junto a Giuliano Simeone, el jugador más físico de los rojiblancos y ninguno de ellos han logrado imponer su ley en el resto de la plantilla. Ahora los colchoneros sufren sin balón y necesitan hacer muchos goles, pues es un equipo que encaja con facilidad como se ha visto en esta Champions, donde en su camino a cuartos ha encajado 24 goles en 12 partidos.
Es la nueva realidad de este Atlético de Madrid que, aun con Simeone en el banquillo, está muy lejos de lo que define al argentino como entrenador. No hay ninguna duda de que el Cholo ha sabido reinventarse y adaptarse a lo que tiene, aunque tampoco hay dudas de que él, en su ambición por competir con colosos como Real Madrid y FC Barcelona cada temporada, sabe que necesita un equipo mucho más fiable atrás. «¿Jogo bonito? El Mundial lo gana el que menos goles encaje», la frase no es de Simeone, es de Ancelotti, que, a sus 66 años, algo sabe sobre cómo se conquistan los grandes títulos.
Diego Pablo Simeone, en la rueda de prensa previa al Atlético de Madrid - FC Barcelona
Ahora, en este mes de abril, Simeone necesita también responder a las exigencias de un Atlético de Madrid que, como marca, crece año tras año y por lo tanto eleva el nivel de exigencias deportivas. En Liga los rojiblancos no han estado a la altura, pero ganar la Copa del Rey y pasar a semis de Champions serán motivos más que suficientes para calificar el curso como sobresaliente, más aún teniendo en cuenta la irregularidad constante del equipo.
De ahí que tras abril la nueva propiedad del Atlético (Apollo Sports Capital) y Simeone se sentarán para decidir si continuar más allá de la próxima temporada. El de Buenos Aires tiene contrato hasta 2027 –aunque ambas partes pueden romper el acuerdo si quieren– y parece seguro que seguirá en el banquillo el próximo año. Menos claro está en la 27/28, todo parece encaminado a una renovación, pero todo se decidirá una vez se resuelvan los objetivos de este curso. Todo puede pasar.