Fundado en 1910
Julián Álvarez celebra su gol en el Bernabéu

Julián Álvarez celebra su gol en el BernabéuGTRES

Euforia en el Atlético pese a la derrota: el Metropolitano, la caldera a la que se agarran para remontar

el primer asalto de los octavos de final de la Champions League entre Real Madrid y Atlético de Madrid dejó buenas sensaciones en ambos equipos. Es extraño, porque el equipo blanco ganó y los rojiblancos están obligados a remontar en la vuelta, pero para ambos el resultado fue interesante. El rey de Europa porque se marchó con ventaja al Metropolitano y el equipo de Simeone porque salió con vida y ve viable darle la vuelta.

Alegría en ambos barrios hasta el próximo miércoles, cuando uno ría y el otro llore. Hasta entonces se mantiene la calma tensa con ambos conjuntos convencidos de que tienen sus opciones de estar en cuartos y pasar esta histórica eliminatoria. El Real Madrid confía en su experiencia en esta competición, mientras que los colchoneros lo fían todo a la caldera que será el Metropolitano, donde este curso nadie sabe lo que es ganar.

Los datos en casa hacen creer al Atlético y la sensación ahora mismo es de euforia. Si al principio, con la derrota reciente, hubo caras largas, con el paso de las horas todo eso ha cambiado y algunas de las palabras de Simeone en rueda de prensa han perdido valor. «El resultado no es bueno. Está claro que buscamos empatar o ganar el partido. Me voy con la sensación de que el equipo compitió bien», aseguró el Cholo.

Estas declaraciones se entienden y son una realidad, perder nunca es bueno, pero ahora mismo en el Atlético piensan que el resultado es el que es y toca remontar. Están vivos, de eso no duda nadie. Además, si nos fijamos en la historia, los colchoneros tienen muchos argumentos para pensar que estarán en la próxima ronda. «Nunca dejes de creer», dice el lema rojiblanco y ahora no tienen ningún motivo para dejar de hacerlo.

Solidez en casa y remontadas

La euforia, más allá del espectacular ambiente que se espera en el Metropolitano, con la afición actuando de jugador número 12, está también basada en datos. Si antes decíamos que este año nadie ha ganado en el estadio del Atlético, tampoco nadie lo ha hecho en una eliminatoria europea desde que Simeone es el entrenador, más de 13 años. 11 victorias y seis empates es el bagaje. Ahora solo vale ganar, pero hacerlo asegura la tanda de penaltis.

Algún despistado que mire los datos podrá decir que el equipo colchonero perdió en 2021 ante el Chelsea en octavos, que a la postre fue el campeón, por 0-1. Es cierto, pero aquel partido se jugó en Bucarest por la situación del coronavirus en Inglaterra, por lo que no sería justo contarlo.

Además, cabe destacar que el Atlético ha superado 11 de las 17 eliminatorias europeas en las que se llevó a su casa una derrota por la mínima. Con Simeone en el banquillo han sido Bayer Leverkusen, Barcelona e Inter los que lo han sufrido, mientras que el Manchester City se escapó vivo de milagro. Para el recuerdo quedará como el conjunto de Pep Guardiola renegó de la posesión y se puso a perder tiempo defendiendo el 0-0.

Jan Oblak detiene uno de los penaltis de la tanda ante el Inter de Milán del pasado año

Jan Oblak detiene uno de los penaltis de la tanda ante el Inter de Milán del pasado añoGTRES

Se espera por tanto un partido de lo más apretado y que no se decida hasta el final y es que hay otro dato que también da fuerza al conjunto colchonero. El Real Madrid, que es el rey de Europa, ha caído en cuatro de las cinco eliminatorias que disputaron fuera de casa con un solo gol de ventaja. De hecho, históricamente el Madrid siempre ha preferido jugar la vuelta en el Bernabéu y ese es ahora uno de sus grandes miedos. Será el Metropolitano el que dicte sentencia.

Quedan todavía seis días de piques entre aficionados de uno y otro equipo hasta que se descubra quien manda en la capital. El oso y el madroño que llevan los rojiblancos en su escudo, el de siempre desde esta temporada, les hace creer que pueden ser ellos. Nunca lo han hecho en Europa en este siglo –a excepción de la Supercopa de 2018– y la sensación es que este puede ser el año. Veremos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas