Vinicius Junior, en acción en el partido frente al Olympique de Marsella
Vinicius sigue siendo preferente pero ya no es intocable y tiene un rival que se llama Rodrygo
Tiene que aceptar que ya no es titular fijo y que Xabi Alonso rotará para repartir esfuerzos y provocar una competencia interna que es buena para el Real Madrid
Vini debe recuperar su nivel y recuperaría la sonrisa: no ayuda su estado contractual, pidiendo una prima de fichaje, porque si no renueva en enero se pensará su traspaso en julio
Muchos han dicho que Vinicius descendió en su rendimiento porque no encajó el liderazgo de Kylian Mbappé cuando llegó al Real Madrid. No es verdad. La pérdida del Balón de Oro fue el único golpe que el brasileño no supo encajar. La continuidad de la persecución arbitral que ha sufrido siempre y la plaga de lesiones que asoló al Real Madrid de Ancelotti terminó por rematar una mala temporada del número siete. Ahora pretende resarcirse de su peor campaña en el club blanco, luego de seis años espléndidos. Debe volver a marcar la diferencia. Es lo que quiere.
Ha dado avisos de reacción, como vimos en Oviedo con un gol decisivo y una asistencia. Ante el Olympique de Marsella fue inicialmente suplente, disputó media hora y generó el segundo penalti, decisivo para la victoria. Quiso siempre regatear por su banda y le salieron pocas cosas, pero lo siguió intentando. Continúa intentándolo. No está aún en la forma física que le permitió el enorme rendimiento del trienio anterior, sellado con dos Champions en las que marcó goles. Le falta un puntito de velocidad y se nota, porque no rompe como antes. Lo importante es que quiere, que desea volver a ser determinante. Lo que Vinicius debe entender es que ya no es intocable.
El brasileño no tiene la titularidad fija que ostentaba con Ancelotti. Eso debe asumirlo para volver a ser. Si no lo admite mentalmente, solo se perjudicará él mismo. Se hará daño a sí mismo si no encaja que ahora tiene un gran rival que se llama Rodrygo. Y debe asimilar que para volver a ser intocable debe rendir como hace dos años.
Vini Jr., tal y como reza su camiseta, debe comprender que ahora mismo solo hay cuatro futbolistas intocables para Alonso, que son Courtois, Huijsen, Tchouaméni y Mbappé. Si no hay lesiones, los cuatro lo van a jugar casi todo, excepto las primeras rondas de Copa.
Vinicius desea volver a entrar en ese grupo de los intocables, reto que consiguió muy pronto, desde que Solari le dio la titularidad hace siete años. Zidane se la quitó por momentos, pero el brasileño le salvó el pellejo con goles en el Sánchez-Pizjuán y en la Champions cuando el Real Madrid era cuarto y último de grupo en la primera fase. Los tantos del brasileño clasificaron finalmente a los blancos como primeros de grupo. Pues Vinicius debe entender que ahora vive una realidad parecida.
El número siete ha de aceptar que hoy no es titular fijo y que para volver a serlo debe alcanzar el rendimiento de campañas anteriores. Si no lo admite psicológicamente, lo va a pasar mal. Ahora tiene un rival interno que se llama Rodrygo, que estaba en el mercado porque no funcionaba con regularidad como extremo derecho, afectado también por un problema ajeno al fútbol.
Xabi Alonso habló con Rodrygo y el futbolista le dijo que para sacar su mayor rendimiento debería jugar por su zona natural, la izquierda. Vinicius viene de un mal año y lo que hizo el entrenador fue provocar la competencia interna entre los dos paisanos. El resultado es que hay reparto de esfuerzos, partición de desgastes y una competencia extrema por jugar que viene bien al Real Madrid, que es de lo que se trata. No gusta a Vinicius, pero mientras no marque la diferencia jugarán los dos. Y la temporada es muy larga y viene bien que no se queme ninguno pronto.
Xabi tiene libertad de decisión
Dos goles, una asistencia y el penalti provocado ante los franceses es el balance de Vinicius en estos cinco partidos, tres como titular y dos saliendo en las segundas partes, ante el Oviedo y el Olympique. El entorno del brasileño estaba molesto porque no fue titular en el estreno de la Copa de Europa ante los marselleses. También sorprendió a ciertas personas del club. Pero nadie va a discutir las decisiones de un entrenador que ha venido precisamente a cambiar las cosas y a poner al Real Madrid en el fútbol moderno de esta tercera década del siglo. Nadie va a decir nada a un técnico que llega precisamente para aplicar las nuevas fórmulas del éxito y que pasan por la rotación constante. Vinicius vive ese reparto de minutos, con el reto de llegar en buena forma a los cuatro meses decisivos de la temporada.
La renovación y unos consejeros que no deben perjudicar
El preparador espera que el asunto de la renovación no esté afectando a su rendimiento. Y no ayudan precisamente unos apoderados que filtran que Xabi Alonso se parece a Zidane por no concederle la titularidad fija. Esos representantes le aconsejaron no firmar el contrato de renovación hace cuatro meses, porque el club no le daba la prima de renovación de diez millones de euros que pedían, además de una ficha anual de 22 millones.
Tampoco ayuda a su funcionamiento en el césped escuchar desde el entorno profesional del futbolista que si no le ofrecen el dinero que pide aguantará dos años más para marcharse gratis con la carta de libertad. Y no ayuda porque el Real Madrid está alerta y si se cumple esa hipótesis no esperará a que se vaya gratis en 2027. Hablemos claro: si en enero no ha renovado, la entidad pensará en un traspaso el próximo verano. Por eso decimos que esta situación no es la ideal para jugar bien y el brasileño debe dar un golpe sobre la mesa, cambiar esta situación, pensar todo en positivo y centrarse únicamente en jugar bien.
Pensar en positivo le irá bien para todo
Al Real Madrid le gustaría que Vinicius pensara todo en positivo porque si rinde al máximo se podrá ganar esa consideración de intocable e incluso un contrato mejor.
Lo más importante para Vini es que sabe que su regreso al éxito debería de ir ligado a la explosión imparable de Mbappé.
La razón es indiscutible. El sofisticado esquema del entrenador acaba todas sus variantes en el remate de Kylian o en el hueco que deja el parisino para que otro compañero marque. Todo pasa por el gran goleador de Europa. Vinicius será el segundo artillero y su primer aliado si apuesta fuerte por serlo. Aunque algunos no lo crean, lo tiene asumido desde hace mucho tiempo. 'Juntos mejor que uno solo'. El lema de Alfredo Di Stéfano en estado puro, está escrito en las paredes aledañas al vestuario y en las mentes de los dos delanteros estelares del plantel.
Estamos hablando del Vinicius positivo que debe ser y que su entorno debería ayudar para que así fuera. Vinicius debe tener asimilado, grabado en su mente como un factor de coherencia, el mensaje que la dirección deportiva y Xabi Alonso les dieron a los dos: el equipo triunfará si ambos, Mbappé y Vinicius, trabajan juntos y se ayudan para explotar su calidad. Si se compenetran y buscan juntos la mejor jugada en cada situación, serán intratables. Si van cada uno por su lado, el rendimiento será la mitad.
El brasileño es inteligente y tiene claro que su lucimiento estará relacionado siempre al estrellato de Mbappé, porque es quien debe rubricar sus grandes jugadas con el gol. Si sus incursiones no las remata el francés con acierto, sus galopadas quedarán en segundo plano. Pero si Vini funciona por la banda y Kylian lo plasma en la portería contraria, la maquinaria ofensiva de los dos será letal, y el parisino es el mejor rematador del planeta y se encuentra además en un estado de forma impresionante.
Mbappé necesita el Vinicius explosivo
Hay un punto de partida que ha quedado muy claro en el trabajo táctico de Xabi Alonso y que los dos astros conocen muy bien, porque definen sus distintas misiones en el ataque: Mbappé necesita del mejor Vinicius para sacar todo su talento ofensivo. El francés es un goleador de diversas facturas. Su clase le permite rematar de todas las maneras y el mejor extremo del fútbol debe generar mil jugadas de peligro para que Kylian las culmine. Se juntan un extremo clásico y un ariete capaz de cazar todos los balones para disparar. Si hacen miga serán insoportables para los enemigos.
Kylian supo siempre, desde que firmó su llegada a la casa blanca, que buena parte de sus goles vendrán del pase de la muerte de Vinicius, porque es un jugador que rompe con su zancada, su velocidad y su regate. El francés siempre se llevó bien con el suramericano y siempre destacó su calidad. Vinicius lo sabe, lo ha vivido, lo ha sentido desde el primer momento.
Se llevan bien y deben multiplicarlo en el campo
Mbappé demostró siempre un gran respeto por el brasileño. Primero, porque su espíritu profesional le hace subrayar la valía de sus compañeros en la medida justa. Y segundo, porque es lógico, inteligente y conveniente, ayudar y congeniar con los futbolistas que estarán apoyándote también a ti en la hora de la verdad para marcar goles y obtener el máximo rendimiento conjunto.
El parisino felicita con efusividad al carioca cuando consigue un tanto o cuando lo da. Ambas cosas las vimos en el Carlos Tartiere. Lo que pocos observan es que el brasileño nacido en Sao Gonzalo, en Río de Janeiro, felicita siempre a Mbappé cuando anota y, lo más destacable, reafirma esas felicitaciones en las redes sociales. Este último capítulo surge de su propia iniciativa, nadie le obliga, y dice bastante de la relación entre las dos figuras.
El entrenador sabe que tiene dos delanteros puros que cualquier club desearía y pretende sacar provecho de todas sus cualidades. Se necesitan y aún más necesita Kylian de Vinicius. Pero el dorsal siete también necesita del diez, porque será el rematador de ocho de cada diez ataques del Real Madrid. El chaval nacido en el barrio de Bondy se ha ganado a pulso ser el centro de las estrategias ofensivas de Alonso.
Mbappé, 44 goles y Vinicius, 22 tantos y 19 asistencias
El reto que el cuerpo técnico ha puesto a los dos jugadores es superar sus números de la temporada pasada. Mbappé fue Bota de Oro y sumó 44 dianas y cinco asistencias. Vinicius firmó 22 tantos, dos menos que su plusmarca personal en el club, y dio nada menos que 19. El francés intervino en 49 goles y el brasileño en 41. Protagonistas en 90 goles.
Los dos son la referencia ofensiva del Real Madrid y juntos deben mejorar sus cifras, porque eso les acercará a los grandes títulos. Hoy, Mbappé ya lleva seis goles en cinco partidos y Vinicius dos tantos y una asistencia. Si el brasileño se viste en positivo, todo es posible. Depende de él.