Hansi Flick tiene que corregir varios aspectos de cara al clásico
La victoria no disipa las dudas: los aspectos que debe corregir Flick de cara al clásico ante el Madrid
En lo que va de temporada, el conjunto azulgrana ha cometido una serie de fallos que el técnico alemán está obligado a subsanar de cara al duelo frente al equipo de Xabi Alonso
¿El método Flick o la Federación? El Barça busca culpables en la plaga de lesiones que puede arruinar su año
Si uno echa un ojo a la clasificación de la Liga podrá observar que el Barça marcha primero provisional y tiene 22 puntos en su casillero. Esto es, desde luego, un motivo para estar orgulloso, ya que el conjunto azulgrana no está lejos del Real Madrid, su gran rival por el título liguero.
Sin embargo, lo que no aparece reflejado en la clasificación son las sensaciones que ha ido dejando, hasta el momento, el equipo de Hansi Flick. Ya han transcurrido nueve jornadas de Liga y en este número de encuentros el cuadro blaugrana ha marcado 24 goles y ha encajado tan solo diez, lo que le deja con una diferencia de +14, algo que, en sí, no está del todo mal.
Pero si uno ve jugar al Barça de Flick podrá observar varias apreciaciones. La primera de ellas tiene que ver, claramente, con el desempeño defensivo de los centrales barcelonistas. A pesar de haber recibido tan solo 10 goles, uno más que el Real Madrid, el equipo azulgrana está echando demasiado de menos a Iñigo Martínez, que fue el mariscal de la zaga el año pasado, y los rivales están aprovechando la ausencia del central de Ondarroa para sorprender al equipo de Flick ganándoles la espalda.
Por lo tanto, la táctica del fuera de juego adelantado que tanto utilizó el Barça en la 24-25 no le está funcionando todo lo bien que le gustaría a Flick. Y eso está haciendo que el número de ocasiones de los rivales crezca. Ahí está el claro punto de mejora del Barça de cara al clásico de la próxima semana.
El Real Madrid es uno de los equipos más veloces a la contra y si Eric García, Cubarsí, Christensen y Araujo están sufriendo contra rivales de menor entidad, el barcelonismo tiembla a la hora de pensar lo que pueden hacer Mbappé, Vinicius y compañía cuando el equipo de Xabi Alonso salga en tromba hacia el área rival.
El segundo gran problema del Barça tiene que ver con la unidad B. Flick tiene un once establecido y, debido a las lesiones que está sufriendo el conjunto azulgrana esta temporada, lo que tiene el técnico alemán en el banquillo no es lo suficientemente esperanzador a la hora de resolver partidos.
Por citar un ejemplo, en el partido ante el Girona el banquillo del Barça tuvo los siguientes integrantes: Eder Aller, Kochen, Araujo, Gerard Martín, Jofre Torrents, Christensen, Xavi Espart, Fermín López, Dro Fernández, Marc Bernal, Juan Hernández y Roony Bardghji.
La tercera incógnita tiene que ver con la pegada. A pesar de llevar 24 goles a favor, el resultado más abultado del Barça en lo que va de temporada se produjo en la jornada 4 ante el Valencia, al que ganó por 6-0. En el resto de encuentros, el equipo de Flick anotó una media de dos goles por partido. Y estas cifras distan mucho de lo que fue capaz de hacer el Barça el año pasado, que era una auténtica apisonadora a nivel ofensivo.
Comparándolo con el Real Madrid, el equipo de Xabi Alonso ha anotado cinco goles menos que el Barça en lo que va de Liga, pero contar con un delantero como Mbappé, cosa que no tiene el Barça, que lo fía todo a Lewandowski, siempre es una amenaza adicional. Porque el francés necesita muy poco para marcar goles. El ejemplo perfecto es que lleva 14 en diez partidos.
En definitiva, el Barça, que llega con dudas, está obligado a corregir estos tres aspectos si no quiere sufrir más de la cuenta contra el Real Madrid en el clásico del Bernabéu, que será una olla a presión y empujará a su equipo para tratar de distanciarse del equipo de Flick en la clasificación. No obstante, y a pesar de todo, el técnico alemán está contento con el trabajo de los suyos. «Son tres puntos muy importantes para la confianza en el futuro y en los próximos encuentros. Estoy muy feliz por el equipo».