Marc Márquez y Pecco Bagnaia, en el podio del GP de Tailandia
«Márquez y Bagnaia nunca serán amigos»: el augurio de una leyenda de MotoGP que enrarece el ambiente en Ducati
Giacomo Agostini, uno de los mayores iconos del motociclismo mundial, relató en una entrevista con La Gazzetta dello Sport que la relación entre el piloto español y el italiano nunca va a ser positiva
La hazaña de los hermanos Márquez que puede ser el inicio de un año glorioso para el motociclismo español
marc Márquez arrancó con muy buena nota y con grandes sensaciones su nueva etapa al frente de Ducati. El piloto ilerdense debutó con victoria en el GP de Tailandia, consiguió su victoria número 89 en MotoGP y provocó las primeras quejas por parte de Pecco Bagnaia, que no logró entender por qué hubo tanta diferencia entre una moto y otra.
El piloto italiano no ha hecho más que enrarecer el ambiente en Ducati con esas declaraciones. Y en ese sentido, Giacomo Agostini, una de las mayores leyendas del motociclismo mundial, ha querido analizar la situación que se está viviendo en el equipo italiano y ha hablado sobre cómo ve la relación entre Márquez y Bagnaia en una entrevista con La Gazzetta dello Sport.
«Estamos hablando de dos grandes profesionales. Uno es más metódico e integrado en el equipo. El otro es más agresivo. Márquez en su primer fin de semana con la Ducati oficial ya se le vio dispuesto a hacer a lo que llegó: ganar. Estarán celosos el uno del otro. Intuyo un mano a mano. Marc tiene definitivamente más hambre que Bagnaia. Y esto podría marcar la diferencia», reconoció el expiloto nacido en Brescia hace 82 años.
En otro orden de cosas, Agostini comentó que Ducati no debería de tratar a los dos pilotos por igual, ya que piensa que ni Márquez ni Bagnaia se van a llevar bien y siempre van a existir quejas: «Nunca serán amigos entre sí. Deben darles a ambos el mismo material y ellos deben ser inteligentes para no salirse de la línea. Puedes poner a Tardozzi o Agostini en el muro de boxes, pero si un piloto está luchando sólo piensa en superar a su rival, encontrar el adelantamiento y escaparse cinco metros después».