Jannik Sinner con la médico comentándole su malestar en la final del Masters 1000 de Cincinnati
Un calor insufrible, horarios absurdos y tenistas enfermos: el fracaso de la gira norteamericana
Los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati han sido una tremenda decepción, con un nivel bajo de tenis e infinidad de bajas
El motivo que obligó a Jannik Sinner a retirarse en la final contra Alcaraz
vaya por delante que Carlos Alcaraz ha ganado el Masters 1000 de Cincinnati y hay que darle el valor y el reconocimiento que merece. Ganar un título de esta categoría siempre es complicado, aunque posiblemente el murciano no lo ha levantado de la manera que hubiese querido. Y es que ni en semifinales ni en la final ha habido historia: sus rivales estaban enfermos y apenas podían moverse, algo en lo que tiene mucho que ver el calendario.
No hay en el mundo del deporte, ni siquiera en el fútbol, un calendario tan largo como el tenístico. Los jugadores comienzan la temporada la primera semana del año –a veces incluso en los últimos días de diciembre– y la acaban el 24 de noviembre, día de la final de la Copa Davis. Por tanto, un tenista que quiera hacer la gira completa se tira casi 11 meses compitiendo sin parar.
A eso hay que sumarle la pretemporada, que muchos la suelen empezar a mediados de diciembre, por lo que apenas tienen descanso y lo que es peor, no pasan casi tiempo en casa con sus familias. Esto provoca que muchos se harten del tenis y luego, el competir constantemente, lleva al cuerpo al límite y hace que se vean tantas lesiones. Además, en muchos lugares se compite en condiciones extremas: otro gran problema.
La gira norteamericana previa al US Open ha expuesto todo esto con una claridad tremenda. El 13 de julio se jugó la final de Wimbledon y el 27 de julio empezó el Masters 1000 de Canadá. Un cambio de superficie y cruzar el charco fueron motivos de peso para que los top, como Alcaraz, Sinner o Djokovic decidiesen saltárselo y esperar a Cincinnati, un torneo que el serbio también optó por saltarse. No así español e italiano, que querían un torneo antes de atacar el último major del año.
Bajo nivel de tenis
Los top no estuvieron en Canadá y de aquel torneo tiraron jugadores como Zverev o Shelton –que fue el campeón–. Aun así, el calor hizo acto de presencia y el nivel dejó mucho que desear. Misma situación, aunque con más calor todavía, la que se ha vivido en Cincinnati, con tenistas cayendo desmayados, numerosas retiradas y un juego de muy pocos tiros, pues resultaba imposible practicar deporte con más de 30º. Absurdo que se disputaran tantos partidos en las horas centrales del día.
Carlos Alcaraz fue de los pocos que fue capaz de soportar esas condiciones extremas, y tiene su mérito, pero no es normal que se le pida al tenista jugar así. Es muy peligroso para la salud y también una faena para el espectáculo. El murciano no tuvo rival ni en semifinales ni en la final. Zverev acabó el partido aunque sin moverse y Sinner apenas duró en pista 23 minutos. Una desgracia que acabe así uno de los eventos más prestigiosos del calendario.
Jannik Sinner y Carlos Alcaraz tras la final del Masters 1000 de Cincinnati
No solo el calor y el poco tiempo de descanso han sido una faena para esta gira norteamericana de tan bajo nivel. También lo ha sido la dificultad para seguirlo, pues es bastante extraño que una final entre los dos mejores tenistas del mundo se dispute un lunes, ningún deporte cuida tan mal su producto. Lo explicó muy bien Davidovich en X: «Final un lunes, a las 3 de la tarde en agosto en Cincinnati, después de toda la gira de Toronto y Cincinnati, con tantas retiradas y jugadores muertos físicamente… algo tiene que cambiar».
Ese es el sentir del vestuario, que no entiende como la ATP, la WTA y los Grand Slams no se sientan para ajustar el calendario y encontrar la manera de que haya más descanso para evitar lesiones y garantizar siempre un nivel alto de tenis. Así no se puede seguir porque por mucho que todos quieran su parte del pastel, es imposible jugar tantos torneos en un espacio tan corto de tiempo. La gira norteamericana ha fracasado y los propios organizadores de los torneos son conscientes.