Carlos Alcaraz, en un entrenamiento con aficionados previo al US Open
El dineral que ha pagado un aficionado por una carta de Alcaraz y ha dejado sin palabras al tenista
Un cromo que firmó Carlitos cuando conquistó Indian Wells 2024 se ha subastado por una cifra de dinero que le ha parecido excesiva al jugador
Carlos Alcaraz, bendecido con agua bendita antes de su debut en el US Open
La figura de Carlos Alcaraz ha alcanzado una popularidad tremenda en muy pocos años. Pese a que se podría decir que el tenista murciano es casi un recién llegado al circuito, pues solo lleva tres temporadas completas, desata pasiones allá por donde va y es junto a Jannik Sinner el gran reclamo de las marcas y los aficionados. Son los sucesores del Big 3 y la gente vive enamorada de la rivalidad que tienen.
Ahora bien, es una evidencia que Carlitos despierta más simpatías que Jannik –que además le hizo mucho daño su caso de dopaje– y todo lo que toca es oro. Incluso una carta suya que firmó hace algo más de un año, justo después de conquistar su segundo Masters 1000 de Indian Wells, se ha revalorizado hasta el punto de alcanzar una cantidad de dinero en una subasta que ha sorprendido por completo al joven murciano.
En un acto con Babolat, la marca de raquetas que patrocina a Alcaraz, enseñaron al tenista la carta que firmó en marzo de 2024 y le informaron del precio que había adquirido: 222.000 dólares. Una cifra que dejó sin palabras al campeón de cinco Grand Slams, que antes trató de adivinar cuanto podía costar dicha carta. «30.000, 70.000, 150.000.... 250.000», dijo antes de conocer la cifra exacta por la que la habría comprado un aficionado.
Tras eso, Carlitos le mandó un mensaje y le reconoció que no terminaba de entender que una carta suya costase ese dinero. «Lo primero de todo gracias, pero al mismo tiempo no termino de entender como una carta mía puede alcanzar ese valor, pero lo aprecio mucho», comentó con una sonrisa de oreja a oreja mandando un saludo a dicho aficionado. Y es que el coleccionismo de este tipo de objeto es algo que año tras año va ganando adeptos y se han llegado a pagar cantidades desorbitadas.