Varios empleados trabajan en una oficina de la Agencia Tributaria
Delegados sindicales se encierran en la Agencia Tributaria en plena campaña de la Renta
Reclaman una mejora de las condiciones laborales y salariales
Una representación de delegados sindicales de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) permanece encerrada desde este miércoles en la sede en Madrid de la Dirección General ante la falta de compromiso político por parte del secretario de Estado de Hacienda para sentarse a negociar una mejora de las condiciones laborales y salariales.
La delegación está compuesta por representantes de cada organización sindical (CSIF, SIAT, UGT, CC.OO. y CIG), y permanecerá encerrada «hasta que el secretario de Estado de Hacienda se comprometa a asumir los compromisos a los que llegue la Dirección de la Agencia Tributaria con los representantes de los trabajadores».
Este encierro, que se produce en plena campaña presencial de presentación de la Renta, es un paso más en las movilizaciones iniciadas el pasado 8 de mayo, con una concentración en Madrid frente a la Dirección General, y que posteriormente se extendieron a las principales Delegaciones Especiales de AEAT en Andalucía, Cataluña, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana.
En este sentido, las organizaciones antes citadas precisan que el Ministerio de Hacienda se niega a garantizar la reactivación del acuerdo para la carrera profesional, pendiente de desarrollo desde 2007, así como la negociación de un nuevo convenio colectivo. El actual lleva año y medio denunciado.
«Estamos en conflicto para exigir el cumplimiento de los acuerdos firmados y la justicia salarial en la AEAT. En los últimos 6 años la dirección de la AEAT, que está incumpliendo sistemáticamente el acuerdo de carrera profesional del personal de la AEAT, se ha dedicado a congelar la negociación colectiva y sin embargo sube de manera discrecional las retribuciones de los que más cobran», señalan desde CSIF.
Este sindicato denuncia que mientras que los altos cargos cobran complementos superiores a los 60.000 euros, el grueso de la plantilla tiene bloqueadas sus retribuciones, su carrera profesional y su convenio colectivo.
La plantilla de la Agencia Tributaria además reclama el desarrollo del teletrabajo y la negociación del servicio de atención telefónico, anunciado por la ministra María Jesús Montero, «que no ha querido negociar las condiciones laborales de este servicio en jornada de mañana».