Pedro Sánchez, durante la presentación de su plan contra los aranceles
Las empresas españolas «pasan» del plan antiaranceles pese al hundimiento de las exportaciones a EE.UU.
Las cifras del Gobierno arrojan un impacto discreto del paquete anunciado por Sánchez, a pesar de que las ventas se han desplomado un 14,4 %
Se acaba el tiempo. El 1 de agosto entrarán en vigor los nuevos aranceles de Estados Unidos a la Unión Europea, que serán de hasta el 30 % según desveló el presidente americano Donald Trump a mediados de julio. Sin embargo, las empresas españolas han hecho un uso poco más que discreto del plan antiaranceles anunciado por Pedro Sánchez entre alharacas a principios de abril.
Sánchez anunció un Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial de 14.100 millones para mitigar el impacto de los aranceles. La estrella fue una línea de avales de 5.000 millones de euros vigente hasta el 30 de junio de 2026 para atender las necesidades de liquidez de las empresas afectadas y apoyar su reconversión industrial. Además, se reforzó con 720 millones el Fondo para la Internacionalización de la Empresa, y se dotó con otros 2.000 millones a Cesce para un seguro de crédito y coberturas de riesgo.
Tres meses después el balance del plan es poco más que discreto, según los datos que aportó esta semana el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en el Congreso de los Diputados. Cuerpo no facilitó estimaciones de cuántas empresas han pedido los avales, y se limitó a señalar que «se están tramitando» más de 200 operaciones del fondo de internacionalización a la empresa «por valor superior a los 1.500 millones de euros de financiación potencial».
Según el ministro, además se están tramitando 14 operaciones, por un importe de 48 millones de euros. En cuanto a la ampliación de la cobertura de Cesce, desde abril se han emitido 18 ofertas, por un importe que ronda los 1.600 millones de euros. «Además se han identificado seis operaciones a empresas afectadas que corresponden a contratos comerciales por valor de 5.600 millones de euros», añadió Cuerpo.
Además, según el Ejecutivo, tan solo 140 de las 500 mayores empresas exportadoras a Estados Unidos han mostrado interés por el denominado ICEX500. Se trata de un programa pensado para ayudar a las grandes exportadores con «inteligencia comercial y de mercado» y atención personalizada, de cara a reposicionarse y afrontar mejor el impacto de los aranceles.
Mientras, las exportaciones españolas a Estados Unidos suman dos meses con fuertes retrocesos, cayendo un 14,4 en mayo, a 1.523 millones de euros, pese al repunte global del 0,8 %, según los últimos datos facilitados por la Secretaría de Estado de Comercio.
De acuerdo con las estimaciones de Economía, las nuevas medidas de Trump elevarán el arancel medio efectivo a la UE hasta el 19,70 %, cuando llevaba décadas por debajo del cinco. Y aunque España se ve mucho menos expuesta que otros países europeos, como Irlanda, Portugal o Alemania (apenas golpeará de manera directa al 4,6 % de las exportaciones), el volumen de exportaciones afectado podría alcanzar los 22.700 millones.
Países y sectores más impactados por los aranceles
Entre los sectores más afectados destaca, en términos absolutos, el de la maquinaria y aparatos y material eléctrico, que afronta un recorte de hasta el 22,1 % de sus ventas, según estimaciones de la Cámara de Comercio. También, las ventas a EE.UU. de productos químicos y farmacéuticos son significativas y un arancel del 20 %, podría disminuir las exportaciones un 13,1 %. En el capítulo de metales y sus manufacturas el impacto sería menos severo, con una reducción que podría llegar al 8,1 %.
Además, EE.UU. ha aprobado un endurecimiento arancelario a determinados sectores, como el acero, duplicándolos del 25 al 50 %. En el caso de Acerinox, que ha presentado resultados esta semana, la compañía se salva del impacto directo al tener producción local en EE.UU. pero teme el impacto indirecto derivado de la mayor entrada de acero asiático en el mercado europeo, destinado inicialmente al país norteamericano.
«Un incremento sustancial de las importaciones de acero en la UE, a menudo a precios por debajo de coste, genera presión a la baja sobre los precios y márgenes en este mercado, afectando negativamente a nuestra operativa y rentabilidad en la región europea», según su CEO, Bernardo Velázquez.
Según Economía, los aranceles afectarán a más del 40 % de las exportaciones de manufacturas de piedra y yeso, de productos editoriales e industrias gráficas y de máquinas eléctricas, y a algo menos del 30 % de productos farmacéuticos y biodiésel.
Otros sectores particularmente preocupados son el del aceite y el del vino. Los empresarios avisan además de «efectos ocultos», derivados del impacto aplicado por los intermediarios sobre el propio impuesto. «Este margen extra, sumado al arancel, provoca que el precio final al consumidor se dispare mucho más de lo esperado. El resultado es un aumento significativo del precio de venta al público, lo que no solo reduce la demanda y la accesibilidad de los vinos españoles y otras bebidas elaboradas a partir de vino, como el vermut y la sangría, sino que también puede dañar seriamente su imagen y posicionamiento en el mercado estadounidense», trasladó esta semana el fundador de la marca de vermouth Zarro, Carlos Muñecas, a la prensa.