Donald Trump, presidente de los Estados Unidos
Las empresas españolas se resignan al 'mini arancelazo' de Trump del 15 %: «Es lo que hay»
Empresarios e inversores, aliviados porque al fin se vislumbre el fin de la «confusión arancelaria», a pesar del importante golpe económico que supondrá
Estados Unidos y la Unión Europea encaran el final del conflicto arancelario. El acuerdo cerrado este domingo por Úrsula con der Leyen y Donald Trump fija un arancel general del 15 %, la misma cifra acordada por el republicano con Japón.
Este porcentaje viene a consolidar la tarifa que se paga actualmente, dado que al 10 % anunciado en abril se suma el 4,8 % previo. A la espera de ver cómo queda la letra pequeña y qué aranceles específicos se imponen a sectores concretos, como el automóvil o los medicamentos, la buena noticia para las empresas españolas es que al menos se vislumbra un marco estable tras meses de incertidumbre.
«Sería mejor aranceles de 0 %. Pero es lo que hay. La alternativa son aranceles del 30 % y que la UE ponga en marcha un paquete de represalias, que provocaría más represalias, que a su vez serían replicadas por Europa», consideraba en una entrevista con El Debate Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores e Inversores. Sin acuerdo, afirma, «nos podemos ir a una situación en donde el resultado final sea bastante malo».
Entre los grandes del Ibex el primero en pronunciarse ha sido Ignacio Sánchez-Galán. El presidente de Iberdrola, compañía que gestiona 50.000 millones de dólares en activos en EE.UU., ha considerado que el acuerdo «es equilibrado» y da «visibilidad a largo plazo a las relaciones comerciales».
Peor ha sentado el acuerdo en el sector alimentario, que tilda los nuevos aranceles de «injustos y desequilibrados». «Es mejor un acuerdo que una guerra comercial abierta, pero no nos resignamos a que las exportaciones de nuestros productos a Estados Unidos estén penalizadas con un arancel del 15%. Es una imposición de Estados Unidos que rompe con el equilibrio del libre comercio», ha asegurado el presidente de FIAB, Ignacio Silva.
«Fin de la confusión»
«Lo positivo es que, con suerte, estamos llegando al final de la confusión arancelaria para que las empresas puedan planificar», apuntaba también en una nota para inversores One Point BFG Wealth Partners. La estabilidad, eso sí, tiene un precio, dado que antes de la escalada de Trump el arancel medio efectivo que afrontaban las ventas españolas a Estados Unidos era del 3,1 %, según CaixaBank Research.
La Unión Europea exporta a Estados Unidos por valor de medio billón de dólares aproximadamente, con un déficit comercial muy importante. A España le corresponden aproximadamente 18.100 millones, siendo el país norteamericano el destino del 4,6 % de nuestras exportaciones y el 12,3 % de nuestras ventas extracomunitarias al exterior.
En los últimos meses la tensión comercial ya ha empezado a pasar factura, con un retroceso de las ventas españolas a EE.UU. del 14,4 % en mayo y del 4,8 % en los cinco primeros meses del año.
Según el Ministerio de Economía y Comercio, los sectores más afectados por los nuevos aranceles serán los bienes de equipo (motores y otra maquinaria mecánica y electrónica, equipos eléctricos, equipamientos de oficina, entre otros), productos semimanufacturados (entre los que se incluyen químicos y farmacéuticos) y productos agroalimentarios (como grasas y aceites).
Dependencia de EE.UU. por sectores económicos
Las exportaciones a EE.UU. representan alrededor del 2,3 % del PIB español, la mitad que la media de la Unión Europea. Sin embargo, en algunos sectores, como el de las manufacturas de piedra o los productos editoriales superan el 40 % del total de ventas al exterior.
Exposición a EEUU por Estado miembro de la UE
Una estimación de CaixaBank Research afirma que cada aumento de los aranceles del 10 % por Estados Unidos supone un impacto directo de 1.880 millones, el 0,1 % del PIB. A ello hay que sumar los impactos indirectos, más difíciles de cuantificar.
Para tratar de minimizar el impacto, el Ejecutivo anunció en abril un Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial de 14.100 millones para mitigar el impacto de los aranceles.
La estrella fue una línea de avales de 5.000 millones de euros vigente hasta el 30 de junio de 2026 para atender las necesidades de liquidez de las empresas afectadas y apoyar su reconversión industrial. Además, se reforzó con 720 millones el Fondo para la Internacionalización de la Empresa, y se dotó con otros 2.000 millones a Cesce para un seguro de crédito y coberturas de riesgo.
Por ahora, como ya informó El Debate, el balance del plan es poco más que discreto, según los datos que aportó esta semana el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en el Congreso de los Diputados. Cuerpo no facilitó estimaciones de cuántas empresas han pedido los avales, y se limitó a señalar que «se están tramitando» más de 200 operaciones del fondo de internacionalización a la empresa «por valor superior a los 1.500 millones de euros de financiación potencial».