El retroceso en Iberoamérica lastra a Telefónica a la espera de las inversiones prometidas en ciberdefensa
El beneficio neto de las operaciones continuadas —los negocios que siguen dentro del grupo— se ha situado en apenas 558 millones de euros, un 46,3 % menos. Dato más que revelador
Fachada del edificio de Distrito Telefónica, en Madrid
Telefónica ha anunciado unas pérdidas netas en el primer semestre de 2025 de 1.355 millones de euros, frente a las ganancias de 950 millones que obtuvo en el mismo periodo del año pasado. Todo un batacazo para una empresa que estaba acostumbrada a ir de triunfo en triunfo.
Es verdad que los números rojos se deben a las minusvalías contables por la venta de las filiales de Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, que se elevaron a 1.913 millones de euros. Pero al margen de estas ventas, el beneficio neto de las operaciones continuadas —los negocios que siguen dentro del grupo— se ha situado en apenas 558 millones de euros, un 46,3 % menos que en el mismo periodo de 2024. Dato más que revelador.
Las pérdidas, que ya se anunciaron en el primer trimestre del año –Telefónica declaró entonces unas pérdidas de 1.304 millones de euros– se han suavizado hasta los 51 millones de euros, en parte por las buenas ventas del negocio en Ecuador y Uruguay.
Pero no hay que achacar los malos resultados solo a las ventas hispanoamericanas. Los ingresos en el semestre han descendido un 3,3 %, que la compañía achaca a la mala evolución de los tipos de cambio. El beneficio bruto también cayó: un 4,6 % en el semestre hasta los 5.895 millones de euros, descenso que esta vez Telefónica atribuye a la evolución de las divisas. Y es que siempre hay un agente externo al que echar la culpa. Igualito que Pedro Sánchez.
Así las cosas, Telefónica ha confirmado los objetivos financieros del año: un dividendo de 0,30 euros por acción en efectivo para 2025, pagadero en dos tramos: el primero el próximo mes de diciembre (0,15 euros) y el segundo en junio de 2026 (0,15 euros).
Pero lo más preocupante es que la inversión sigue cayendo en Telefónica. Este año ha sido un 6,8 % menos que hace un año, cosa al parecer que no preocupa a su presidente. En la conferencia con analistas de presentación de resultados del primer semestre Marc Murtra señaló que es su objetivo era reducir la deuda. Y que no estaba por la labor de hacer ninguna otra inversión u operación de consolidación de momento: «No comprometeremos nuestra calificación de deuda neta por ninguna adquisición. Existen otros instrumentos financieros en los apoyarnos».
Y es que el fuerte endeudamiento de la compañía puede condicionar hasta las inversiones en tecnología de ciberseguridad que son la gran oportunidad de futuro para las tecnológicas. Las grandes inversiones que el Gobierno español debe hacer en ciberdefensa y ciberseguridad podrían salvar el año de Telefónica, pero hace falta algo más que invertir en Defensa para resolver los problemas financieros de la compañía.
Los mercados han recibido mal estos resultados. La acción de Telefónica arrancó ayer con una ligera caída del 0,15 % en el IBEX 35, situándose en los 4,55 euros. En los últimos diez días ha habido cinco bajadas, cuatro subidas y una jornada en tablas: toda una demostración de la realidad que vive la compañía. Ya no hay entusiasmo por Telefónica. ¡Quién lo diría con el negocio militar que se anunciaba!