Oficina vacía
Cada trabajador se ausenta de su puesto más de quince días al año
La tasa de absentismo laboral del segundo trimestre se ha situado en el 7 % de las horas pactadas, lo que supone que 1.558.809 de asalariados no acudieron a trabajar
El absentismo laboral supone un verdadero problema para las empresas que ven como cada trimestre el número de empleados que se ausentan de su puesto de trabajo no para de crecer. En el segundo trimestre de 2025 la tasa se ha situado en el 7 % de las horas pactadas, lo que supone que 1.558.809 de asalariados no acudieron a trabajar, una cifra que es un 2,3 % superior a la del trimestre anterior. Así se refleja en el Informe de Absentismo Laboral elaborado cada trimestre por Randstad Research.
De ellos, 1.224.778 tenían una baja médica, por lo que 334.031 trabajadores se ausentaron cada día de su puesto de trabajo por otras razones distintas. Algo que es preocupante, y es que el absentismo se ha duplicado en la última década, sobre todo el causado por incapacidad temporal: en 2014 se situaba en el 2,5 % y actualmente ya se encuentra en el 5,5 %.
Si tenemos en cuenta el número de horas pactadas al trimestre reflejadas en la Encuesta de Población Activa que publica trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), un empleado falta una media de 31,79 horas por trimestre, lo que equivale a casi cuatro días no trabajados, que extrapolado al año son más de quince días. En el caso de la incapacidad temporal, cada trabajador falta de media tres días –24,98 horas– por este motivo.
«Cada vez hay más bajas y, además, duran más tiempo», asegura Valentín Bote, director de Randstad Research. Para él, esto no es directamente atribuible al trabajador, sino que responde a factores como el colapso del sistema público de salud. «Una persona con un traumatismo en el hombro necesita una resonancia. Si la cita se le da para dentro de seis meses va a estar ese tiempo sin trabajar y sin recibir tratamiento adecuado, alargando así la recuperación y, por tanto, la baja», explica.
Otro de los motivos que explica este incremento de las bajas es que cada vez hay más patologías reconocidas. «Tras la pandemia han aumentado mucho las bajas por problemas de salud mental, y se han estabilizado en un escalón superior a lo que había antes», cuenta Bote.
También existen otros factores, como es el caso de la aprobación de nuevos permisos. Dentro de este grupo se encuentran los permisos retribuidos de cinco días por hospitalización o cuidado de un familiar, que está generando situaciones muy curiosas, como, por ejemplo, que «una persona es ingresada y la gran mayoría de sus familiares pueden acogerse a esos cinco días de permiso. Y hay ocasiones en las que el hospitalizado se incorpora a su puesto de trabajo dos días antes que la persona que le estaba cuidando», afirma el director de Randstad Research.
También se incluyen permisos por maternidad o paternidad, aunque su peso es muy bajo.
Desigualdad territorial
Existe un mapa desigual entre autonomías. Cantabria tiene la tasa de absentismo más alta, del 9,2 %, seguida por Canarias, con un 8,8 %. País Vasco, que solía tener el mayor porcentaje, ha caído hasta el tercer puesto, aunque se mantiene en el 8,6 %. En el lado opuesto se encuentra Baleares (5,5 %), La Rioja (6,1 %) y Madrid (6,1 %).
Por sectores, la industria cuenta con un nivel de absentismo superior a la media (7,4 %), seguido del servicios (7 %) y la construcción (5,5 %).
El coste aumenta un 60 %
Su coste hace mella en las cuentas de la Seguridad Social y en el de las empresas, y es que se ha situado en los 29.000 millones de euros. Estas últimas tuvieron que hacer frente a un gasto de 18.000 millones de euros, según el informe El absentismo laboral derivado de Accidentes y Enfermedades Comunes y Laborales en el Sector del Metal (2021-2024) elaborado por la patronal del Metal junto a la Asociación de Mutuas Colaboradoras de la Seguridad Social.
Como se puede observar, en los últimos cuatros años el gasto al que han tenido que hacer frente las empresas por las bajas de sus trabajadores ha crecido un 60 %. Así ha pasado de 11.295,48 millones de euros en 2021 a 18.179,2 millones en 2024. Una cifra que se ha calculado teniendo en cuenta el gasto en prestaciones económicas, así como las cotizaciones sociales y los complementos y mejoras.