Los afines a Sánchez encuentran por fin un inversor para TelePedro: el expolítico y millonario argentino José Luis Manzano
Exministro del Interior con Carlos Menem a finales de los años 80, salió de la política y creó un imperio en el que también se incluyen medios de comunicación
Manzano ha comprado recientemente Telefónica Perú.
Los afines a Sánchez han encontrado por fin un inversor interesado en el lanzamiento de TelePedro, la televisión que esperan añadir al elenco de medios de comunicación que apoya al sanchismo o al PSOE.
Como hemos venido contando en El Debate con detalle, el primer objetivo fue poner en marcha TelePedro dentro del Grupo Prisa, pero su presidente, Joseph Oughourlian, se negó. Los números que le presentaron apuntaban a un 2 % de audiencia y con ello a una ruina económica, y aquello acabó con la salida del grupo del entonces director de Contenidos, el ex consejero delegado de La Sexta, José Miguel Contreras en febrero del año pasado.
Oughourlian se negó a lanzar 'TelePedro' desde el Grupo Prisa, y los interesados han buscado otros inversores
El resultado no gustó a los afines a Sánchez, que en abril de 2025 seguían contando con alrededor de un 17 % de las acciones de Prisa, y empezaron a buscar inversores que pudieran ayudarles a hacerse con el control del grupo y así poder lanzar su ansiada TelePedro. Entre quienes sondearon estuvieron Soros y el multimillonario checo Daniel Křetínský, pero al menos de momento no se sabe que hayan aceptado la propuesta.
Quien sí lo ha hecho, según fuentes conocedoras de la operación, ha sido José Luis Manzano, ex político argentino y multimillonario. Manzano (Tupungato, Mendoza, 1956) fue diputado en Argentina entre los años 1983 y 1989, y ministro del Interior en el Gobierno de Carlos Menem entre los años 1989 y 1992.
Envuelto en varias denuncias por corrupción, emigró a Estados Unidos. El pretexto era estudiar, pero lo que hizo fue tejer allí una red de aliados. Al volver a Argentina, se alió con Daniel Vila, abogado y empresario, dueño del Grupo América. Luego creó Integra Capital, un vehículo jurídico en el que ha ido incluyendo medios de comunicación y activos relacionados con la energía, el petróleo y la minería. Su patrimonio neto se estima entre los 800 y los 1.500 millones de dólares, y se le sitúa entre las 100 personas más ricas de Iberoamérica.
Se le sitúa entre las 100 personas más ricas de Iberoamérica
La gran pregunta aún sin responder es por qué se mete Manzano en este negocio. En la actualidad está en el círculo pequeño de los empresarios más cercanos a Milei, que no se lleva nada bien con Sánchez. Si se ha metido, está claro que es porque ha visto una buena oportunidad.
El argentino ha sido también protagonista recientemente de una operación con una empresa española. En abril compró Telefónica Perú por 900.000 euros, cuando la compañía estaba valorada entre 300 y 500 millones de euros, si bien hay que tener en cuenta que también asumió un préstamo a dieciocho meses de 1.200 millones de euros que Telefónica había concedido a su filial peruana.
Manzano es conocido por su inteligencia, gran capacidad oratoria, su tendencia a estar en la sombra y ahora por su habilidad en los negocios. Quienes le conocen dicen que «vive a caballo entre Madrid y el mundo», y que tiene una casa espectacular en la Gran Vía de la capital de España.
En cualquier caso, lo que parece claro es que TelePedro, que previsiblemente se llamará La Séptima cuando salga, parecía muerta y vuelve a tener vida. En los primeros cálculos se le atribuía un coste de lanzamiento de 20 millones de euros, una cantidad baja para poner en marcha una televisión. Lo que no se sabe es cómo y cuándo saldrá. Desestimada la posibilidad de que lo lance Prisa, se ha especulado con que se hiciera a través de Movistar Plus, presidida por Javier de Paz, el hombre al que situó Zapatero en el consejo de administración de Telefónica en el año 2007.
En marzo del año pasado contábamos en este artículo que sobre la mesa estaba la posibilidad de que TelePedro se ubicara como canal en abierto con la denominación de La Séptima. Su posición en el mando sería el séptimo, una cifra de un solo dígito, algo que los expertos en televisión consideran importante para tener audiencia.
Como comentábamos en este otro artículo, el Gobierno considera la nueva televisión como una pieza clave en su estrategia. Su idea ya en marzo del año pasado era crear una televisión de formato low cost, con tertulias y muy ideológica: como Intereconomía, pero en el otro lado.