Edificio alcanzado por los misiles israelíes en Teherán (Irán)
Impacto de la guerra en Irán en el PIB de España: del daño escaso al lastre en la infraestructura energética
Los expertos recomiendan focalizar más las ayudas en los colectivos y sectores vulnerables para ganar efectividad y limitar el coste fiscal
Las consecuencias del conflicto en Oriente Medio sacuden la economía mundial, ya que uno de los puntos clave de la guerra es el Estrecho de Ormuz, lugar por el que pasa el 20 % del crudo mundial.
Las acciones bélicas en Irán mantienen en alerta a todos los sectores, que de un modo u otro sienten el efecto de esta crisis. Según los cálculos de CaixaBank Research el impacto sobre el crecimiento anual del Producto Interior Bruto (PIB) español podría situarse en una horquilla de entre 2 décimas y menos de un punto porcentual este año, dependiendo de la severidad y la duración del conflicto.
En un informe publicado recientemente, y firmado por Oriol Carreras, Javier García y Zoel Martín, CaixaBank Research ha calculado cuánto puede afectar la guerra en Oriente Próximo a la economía española.
Los expertos plantean dos escenarios ilustrativos: Un primer escenario, más benigno, sería compatible con un conflicto que se resuelve de manera relativamente rápida y con daños escasos y reversibles sobre la infraestructura energética; un segundo escenario, más adverso, contemplaría un conflicto de varios meses, con daños relevantes sobre la infraestructura energética, y una prolongación de las medidas de apoyo fiscal.
Bajo estos supuestos, el impacto sobre el crecimiento anual del PIB podría situarse en una horquilla de entre 2 y nueve décimas –la previsión de CaixaBank Research antes de la guerra era del 2,4 %–. «Es una banda amplia, pero precisamente esa amplitud refleja la magnitud de la incertidumbre que presenta la coyuntura actual», han explicado los autores.
El informe advierte que la magnitud final dependerá de la intensidad y duración del shock energético, así como de la respuesta de la política fiscal.
En un escenario con un precio medio del petróleo en 2026 cercano a los 85 dólares el barril y un precio del gas en torno a los 55 euros, cifras coherentes con los datos de futuros de mercados durante el mes de marzo, el impacto conjunto podría añadir hasta un punto porcentual a la previsión de inflación de CaixaBank Research para este año, actualmente situada en el 2,4 %.
No obstante, el paquete de medidas fiscales anunciado por el Gobierno actuaría como un amortiguador. Suponiendo que las medidas se mantengan vigentes hasta junio, los expertos estiman que podrían reducir el impacto del shock en cuatro décimas, por lo que la inflación se situaría en 2026 en un promedio en torno al 3%.
«La tregua en las hostilidades anunciada recientemente, de consolidarse, ayudaría a limitar el repunte de la inflación, aunque también podría implicar que las medidas de apoyo fiscal finalicen anticipadamente», han señalado los expertos.
Los autores del informe han coincidido en que si fuera necesario prolongar las medidas más allá de junio sería conveniente focalizarlas algo más en los colectivos y sectores vulnerables para ganar efectividad y limitar el coste fiscal.