Ted Turner, en una imagen de archivo
El inventor de las noticias 24 horas
Así dominó la información Ted Turner, el hombre que ahorró millones comprando un equipo de béisbol y sabía más que la CIA
Lanzó la apuesta de la televisión endeudándose, apoyado por la fortuna heredada; hasta que CNN fue rentable
Robert Edward Turner III, mundialmente conocido por su apodo Ted, tenía una alta idea de sí mismo, según se desprende de unas declaraciones que realizó al Reader’s Digest en 1998. «Intento establecer el récord histórico de logros de una persona en una vida», empezó diciendo, antes de estimar oportuno añadir que ese afán le colocaba «en una compañía bastante grande: Alejandro Magno, Napoleón, Gandhi, Cristo, Mahoma, Buda, Washington, Roosevelt, Churchill». Nada menos.
Sin embargo, ese ego más que sobredimensionado también fue el acicate para una gran aventura empresarial que, pese a todo, no comenzó con los mejores augurios. En 1969, Turner, que había heredado de su padre un próspero negoció de vallas publicitarias –su madre, por su parte, era la hija del dueño de una cadena de supermercados– quiso hacerse un nombre comprando una discreta televisión de Atlanta que generaba pérdidas. Se hizo con ella en contra del consejo de sus asesores.
Turner se endeudó, convencido que estaba de que la combinación de las vallas publicitarias –a las que se sumaban un puñado de emisoras radiofónicas que también formaban parte de la herencia paterna– con la pequeña pantalla desembocaría en la rentabilidad de WTCG, que así se llamaba la cadena, acrónimo de Turner Communications Group
Los hechos dieron en un principio la razón a los asesores. Turner volvió a hacer caso omiso a los que le susurraban a los oídos y persistió en su estrategia expansionista –siempre a base de endeudamiento– adquiriendo en 1976 los Atlanta Braves, un equipo que distaba mucho, en aquella época, de codearse con la élite del deporte rey –junto con el fútbol americano– de Estados Unidos. Como recuerda The New York Times, «el precio de compra fue de 500.000 dólares en efectivo y 8 millones a un interés anual del 6 por ciento durante 10 años».
Con la compra de los Braves, pudo llenar un enorme vacío de programación por una pequeña fracción de lo que habría costado comprar o producir otros programas
Algunos criticarán el hecho de que Turner podía endeudarse, prácticamente sin límites, apoyándose en una fortuna personal heredada. Están en lo cierto. Mas eso no resta méritos a la osadía de quién aun no era un magnate. Siempre según The New York Times, «con la transmisión de los 162 partidos de los Braves en la WTCG, pudo llenar un enorme vacío de programación por una pequeña fracción de lo que habría costado comprar o producir otros programas». Resultado: «Pronto el flujo de caja de la emisora empezó a ir en aumento».
Fiel a sí mismo, Turner, prosigue la cabecera neoyorquina, «en lugar de utilizar el nuevo dinero para pagar sus deudas, pidió más préstamos para ampliar su negocio televisivo mediante la transmisión por satélite», teniendo «que hacer frente a elevadas tasas por el uso de un satélite RCA y adquirir costosos equipos nuevos de emisión». Esta vez, con todo, el empecinamiento dio sus frutos: el buen uso del satélite fue crucial para penetrar otros sistemas de televisión por cable a lo largo y ancho de Estados Unidos.
Ted Turner junto a su ex mujer, Jane Fonda
Así nació Turner Broadcasting System, lanzadera de lo que, a partir del 1 de junio de 1980, sería Cable News Network, CNN en sus conocidas siglas. Turner pretendía ahora desafiar a las tres grandes, CBS, NBC y ABC, emitiendo información continua. La genial innovación de Turner, hoy copiada en todo el planeta, tardó en hacer mella. Sin ir más lejos, en sus primeros meses de emisión, CNN tenía pérdidas de hasta un millón de dólares al día. La actualidad política pura y dura se encargaría, con el tiempo, de proyectarla a lo más alto, tanto en influencia social como en rentabilidad empresarial.
El primer punto de inflexión fue la cobertura que realizó CNN del intento de asesinato, e en marzo de 1981, del presidente Ronald Reagan, que acababa de tomar posesión de la Casa Blanca. La excelente labor informativa elevó a CNN a niveles de fenómeno planetario. Y las cuentas, por fin, empezaron a ser benéficas, hasta el punto de que en 1985, Turner impulsó una Opa hostil sobre CBS. Fracasó, pero sirvió para demostrar que el nuevo magnate ya competía con los grandes. No solo no era necesario endeudarse, sino que la información ya no se producía únicamente en Nueva York o en Washington, también en Atlanta. Un cambio radical en el universo de la información y el entretenimiento.
Me entero de más cosas por la CNN que por la CIA
CNN, bajo la batuta de Turner, alcanzó la apoteosis con motivo del Guerra del Golfo de 1990-91. Fue la única cadena extranjera a la que Saddam Hussein autorizó a quedarse en Iraq durante el conflicto. «Me entero de más cosas por CNN que por medio de la CIA», llegó a declarar el presidente George Bush padre. Para Turner, esta nueva condición permitió, igualmente, satisfacer su ego.
Con una fortuna verdaderamente desmesurada —se decía que era el mayor terrateniente privado de Estados Unidos, con dos millones de acres, además de vastas extensiones de tierra en Argentina—, Turner donó mil millones de dólares a las Naciones Unidas para proyectos humanitarios. Afirmó haber ganado esa cantidad en nueve meses y añadió que escribiría a otros multimillonarios para instarlos a hacer lo mismo.
Ted Turner, en una imagen de archivo
Una velocidad de crucero que duró –ahí está la compra del catálogo de la cinematográfica MGM– hasta 1996, cuando cometió su principal error: la fusión de Turner Broadcasting System con Time Warner. En 2001, el grupo fue adquirido por America Online (AOL) para crear la cuarta empresa más grande de Estados Unidos, valorada inicialmente en 350 mil millones de dólares. Pero a medida que el auge de las empresas puntocom en la bolsa se convirtió rápidamente en una crisis, el acuerdo entre AOL y Time Warner llegó a considerarse una de las adquisiciones más destructivas de la historia.
Se estima que Turner obtuvo 8 mil millones de dólares de la fusión con Time Warner, pero para 2001 ya lo estaban apartando. La adquisición de Time Warner por parte de AOL se produjo justo cuando las acciones de internet estaban a punto de desplomarse, y se decía que Turner también estaba descontento con la gestión de CNN por parte de la compañía.