El funcionario también aconseja elegir bien la fecha de solicitud
Jubilaciones
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: «La jubilación anticipada no es una mala opción»
El funcionario explica los requisitos para adelantar el retiro y advierte de la importancia de calcular bien el impacto económico antes de tomar una decisión
La jubilación anticipada es una de las cuestiones que más dudas genera entre los trabajadores que se acercan al final de su vida laboral. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, ha explicado en un vídeo cuáles son los requisitos para acceder a esta modalidad y qué aspectos conviene valorar antes de solicitarla.
Muñoz distingue entre la jubilación anticipada involuntaria y la voluntaria. La primera puede solicitarse hasta cuatro años antes de la edad ordinaria de jubilación. Para acceder a ella se exige contar con al menos 33 años cotizados, llevar seis meses inscrito como demandante de empleo y que el cese laboral se haya producido por alguna de las causas contempladas en el artículo 207 de la Ley General de la Seguridad Social.
La jubilación anticipada voluntaria, en cambio, puede pedirse dos años antes de la edad ordinaria. En este caso, se requieren 35 años cotizados y que la pensión resultante sea superior a la pensión mínima de mayor de 65 años que correspondería en función de la situación familiar.
El funcionario recuerda, además, que el servicio militar puede servir para alcanzar el periodo mínimo de cotización exigido.
Una decisión con penalización
Muñoz subraya que ambas modalidades tienen coeficientes reductores. Es decir, adelantar la jubilación implica una reducción de la pensión de por vida. Por eso insiste en que no basta con mirar la cuantía inicial, sino que hay que comparar varios escenarios.
Uno de los casos que plantea es el de una persona que cobra el subsidio para mayores de 52 años y está a dos años de la jubilación ordinaria. Según explica, aunque el subsidio cotiza por el 125 % de la base mínima, su cuantía es de 480 euros mensuales sin pagas extra.
Si esa persona esperara dos años, cobraría 11.520 euros. Si, en cambio, accediera a una pensión anticipada de 1.300 euros mensuales, percibiría 36.400 euros en ese mismo periodo. La diferencia sería de 24.800 euros.
Si al jubilarse a la edad ordinaria la pensión subiera a 1.550 euros, harían falta unos 99 meses, aproximadamente siete años, para compensar lo no cobrado durante esos dos años.
La importancia del momento
El funcionario también aconseja elegir bien la fecha de solicitud. En algunos casos, diciembre puede ser un mes favorable porque las pensiones causadas antes de terminar el año se revalorizan al año siguiente conforme al IPC.
«La jubilación anticipada no es una mala opción», sostiene Muñoz, aunque matiza que cada caso exige hacer simulaciones propias en la sede electrónica de la Seguridad Social.