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El mercado de alquiler de Cataluña ha sufrido la Ley de ViviendaÁngel Ruiz

El pinchazo de la ley de vivienda donde se aplica: la oferta de alquiler se hunde un 22,2 % en Barcelona y crece un 3,9 % en Madrid

En el conjunto del mercado del alquiler español, 135 personas han contactado de media con cada vivienda, una cifra que se ha triplicado en Cataluña hasta los 368 contactos

como era de esperar, y tal y como habían avisado los expertos, la Ley de Vivienda no ha conseguido su objetivo de facilitar el acceso a la vivienda. Así se desprende de un estudio publicado por Fedea, en el que se apunta que aunque el precio sí ha moderado más su crecimiento donde se aplica, la oferta de anuncios se ha reducido con intensidad, y la competencia se ha disparado.

En esta normativa aprobada hace ya tres años se recogía la limitación de precios del alquiler en las zonas tensionadas. Su objetivo es regular el precio máximo de los nuevos contratos de alquiler en aquellos municipios donde el precio de la vivienda se ha disparado. Por ahora solo cuatro regiones y una ciudad han introducido esta medida: Cataluña, País Vasco, Navarra, Asturias y La Coruña.

Cataluña fue la primera autonomía en aplicarlo, en marzo de 2024, con la declaración de zona tensionada en 140 municipios catalanes, que unos meses después se ampliaron a otros 131. En total, abarca más de 90 % de la población total de la región, y se convierte en el territorio donde se ha aplicado este mecanismo de forma generalizada.

Es por eso que el trabajo elaborado por el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Pinto, y publicado por el think tank se fija, sobre todo, en esta comunidad y se compara con Madrid, donde no se han limitado los precios.

La oferta de anuncios de alquiler se redujo con intensidad en el territorio regulado. Concretamente cayó un 20,5 % en Cataluña, y en Barcelona la disminución fue del 22,2 %, mientras que en Madrid aumentó un 3,9 %. De esta forma, la contracción catalana prácticamente duplica la de los territorios no regulados como la Comunidad Valenciana o Andalucía, donde el retroceso ronda el 10 % y es atribuible «a la fase general del mercado».

Esto, a su vez, ha impulsado un aumento de la presión de la demanda. En el conjunto del mercado del alquiler español, 135 personas han contactado de media con cada vivienda, una cifra que se ha triplicado en casos como Cataluña hasta los 368 contactos.

La situación es peor en Barcelona, donde la presión alcanza los 462 contactos por inmueble, la más alta del país y que demuestra las enormes dificultades que enfrentan los inquilinos barceloneses para acceder a un hogar.

Alquilar un piso es cuatro veces más difícil, que en Madrid –103 contactos–, la provincia a la que el Gobierno no para de acusar de no aplicar la Ley de Vivienda y de destruir más oferta por ello.

Fedea concluye que la moderación de las rentas para los inquilinos de las áreas intervenidas convive con una reducción de la oferta y con un aumento de la intensidad de la competencia por las viviendas disponibles, que tienden a empeorar las condiciones de acceso.

Eso sí, la subida de precios observada en España «no puede atribuirse a la ley de vivienda, dado que la contención de rentas no se ha aplicado en la mayor parte del territorio». Lo que apunta a un déficit común de oferta.