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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Si la economía va como un cohete, ¿por qué el ingreso mínimo vital se dispara un 15,4 %?

La Seguridad Social destina ya 2.331 millones al IMV, una prestación que acelera su crecimiento pese a la caída del paro y el aumento de la afiliación

El Sistema de la Seguridad Social, como le gusta llamarlo a la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, está quebrado desde hace muchos años.

Esto es grave, pero más grave aún es que no se haga nada, que cada mes se le dé una patada hacia adelante y que se diga oficialmente a Bruselas que no existe ningún problema porque genera 4.000 millones de superávit y todo funciona a las mil maravillas.

Todo mentira.

Esto es habitual en todas las informaciones económicas que publica este Gobierno. Haga lo que haga y publique lo que publique, hay que partir de la base de que el dato está «tezanizado», es decir, cocinado para que la información se presente de manera que beneficie al Gobierno.

PIB, paro, fijos discontinuos, demandantes de empleo, inflación, estados financieros de la Seguridad Social... y así podríamos continuar hasta rellenar páginas de información trufada, mal explicada y presentada en honor y gloria de P. S.

Uno de los mayores problemas está en el Sistema de la Seguridad Social, desde donde se cobran todas las cotizaciones sociales y se paga una parte sustancial de las prestaciones sociales de este país. Tener en quiebra técnica una organización como esta es un verdadero problema que solo tiene una solución: una reforma completa del sistema, si no queremos que el día que llegue una crisis como la de 2008 nuestro sistema de pensiones quiebre.

Hoy les voy a mostrar la situación de la Seguridad Social al cierre del primer cuatrimestre de 2026, periodo en el que los ingresos crecen un 7,3 %, los gastos un 7,2 % y el superávit oficial un 7,9 %. Lo que no se comunica, ni siquiera a Bruselas, es que para generar ese superávit la Administración General del Estado ha tenido que transferir 14.337 millones de euros hasta el mes de abril.

Según publica la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, los ingresos totales han alcanzado los 77.454 millones de euros, de los cuales el 18,5 % corresponde a transferencias recibidas para poder hacer frente a sus compromisos de pago, prácticamente el mismo porcentaje que en 2025. La cantidad en términos absolutos ascendió a 14.337 millones, lo que supone un incremento del 6,6 % respecto al año anterior.

La partida más importante de ingresos son las cotizaciones sociales, que suman 62.401 millones y registran una subida del 7,7 %. En esta partida ocurre exactamente lo mismo que con el IRPF: la inflación impulsa los salarios, los salarios elevan las retenciones y también incrementan las cotizaciones sociales, tanto del empleador como del trabajador. Es más, no solo no se han deflactado las bases de cotización, sino que además se han incrementado.

En 2022 la base máxima de cotización era de 4.139 euros mensuales. En 2026 asciende a 5.101 euros. Esto supone una subida del 23,2 %, lo que contribuye a que las cotizaciones sociales sigan aumentando sin parar.

Pero merece la pena detenerse en los gastos.

Todo el mundo señala a los pensionistas como responsables del problema de la Seguridad Social, y es cierto que las pensiones contributivas representan el 76,1 % del total de prestaciones. En los cuatro primeros meses del año sumaron 54.756 millones de euros, con un incremento del 5,8 %.

Pero si las pensiones contributivas representan el 76,1 %, significa que existe un 23,9 % destinado a otras prestaciones. ¿Cuáles?

  • La incapacidad temporal absorbe ya el 8,6 % del total, suma 6.199 millones de euros y crece un 13 %. Es decir, aumenta 2,2 veces más que las pensiones contributivas y mantiene un ritmo que la llevaría a alcanzar los 18.500 millones este año.
  • ​Las pensiones no contributivas suman ya 3.950 millones de euros, representan el 5,5 % del total de prestaciones y también crecen un 13 %.
  • ​El Ingreso Mínimo Vital, creado durante la pandemia para paliar los efectos del covid en determinados hogares, resulta que, pese a que la economía va tan bien, el crecimiento es tan elevado y el empleo se crea a tan buen ritmo, cada vez requiere más recursos. Esta prestación suma ya 2.331 millones de euros y crece un 15,4 %, casi el triple que las pensiones contributivas.

A mí que me lo expliquen.

Cada vez hay menos parados y más afiliados a la Seguridad Social. El PIB es uno de los que más crece del mundo. Sin embargo, la pobreza no deja de aumentar, o al menos eso parece indicar el incremento del gasto asociado al Ingreso Mínimo Vital. ¿Alguien le va a preguntar al Gobierno cómo es esto posible?

En definitiva, aunque las cotizaciones sociales crecen un 7,7 %, sin la transferencia de 14.337 millones de euros el Sistema de la Seguridad Social habría registrado un déficit real de 10.291 millones en los cuatro primeros meses del año, un 6,1 % más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Vamos directos hacia un agujero negro que se lo traga todo.

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