Muchos compradores eligen una hipoteca a tipo fijo buscando la tranquilidad de pagar siempre la misma cuota
Vivienda
El peligro oculto al firmar una hipoteca: el error de novato que puede costarte miles de euros
Al no negociar este porcentaje, el cliente pierde todo su margen de maniobra y, como advierte la experta, el banco lo tiene «literalmente atrapado»
Comprar una casa y firmar una hipoteca es, para la mayoría de las personas, la decisión financiera más importante de su vida. En España, este mercado ha alcanzado cifras récord. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se firmaron más de 500.000 hipotecas, la cifra más alta desde 2010, con un importe medio récord de 163.738 euros (un 17,8 % más que el año anterior).
Sin embargo, con las prisas por conseguir la aprobación del banco y cerrar la compra, muchos futuros propietarios cometen un error grave en la letra pequeña. La asesora financiera y experta en hipotecas Montse Cespedosa ha lanzado una advertencia clara: «El gran fallo es no negociar las comisiones por amortización y cancelación anticipada».
Muchos compradores eligen una hipoteca a tipo fijo buscando la tranquilidad de pagar siempre la misma cuota. Lo que no saben es que esta modalidad suele esconder penalizaciones muy altas si en el futuro deciden amortizar dinero o llevarse el préstamo a otra entidad.
«Firmar una hipoteca fija tiene la ventaja de la tranquilidad de la cuota, pero muchas veces se firma en las condiciones que no son las más apropiadas. No negociar la amortización o la cancelación anticipada puede suponerte miles de euros», afirma.
El peligro de la comisión
El riesgo principal reside en que la ley permite a los bancos cobrar una comisión por cancelación anticipada o amortización que puede llegar al 2 % del capital pendiente, siempre que la operación le genere una pérdida financiera a la entidad.
Esto significa que, si a un cliente le quedan por pagar 200.000 euros de su hipoteca y decide cancelarla para cambiarse a un banco con mejores condiciones, o porque ha logrado ahorrar lo suficiente, tendrá que pagar una penalización de 4.000 euros de golpe.
Al no negociar este porcentaje antes de la firma, el cliente pierde todo su margen de maniobra y, como advierte la experta, el banco lo tiene «literalmente atrapado».
Cómo protegerse antes de acudir al notario
Para evitar esta atadura, la solución pasa necesariamente por la prevención antes del día de la firma. Los futuros propietarios deben presionar a la entidad financiera para rebajar o eliminar estas cláusulas de penalización durante la fase de negociación de las condiciones de la hipoteca.
Dado que negociar con un banco de tú a tú puede resultar complejo y abrumador, la recomendación de los profesionales es contar con el apoyo de asesores independientes o intermediarios financieros. Estos expertos se encargan de revisar la letra pequeña y presionar a las entidades para garantizar que el comprador mantenga su libertad financiera en el futuro, pudiendo amortizar o subrogar su hipoteca sin tener que pagar penalizaciones abusivas.