26 de septiembre de 2022

Juanma Moreno Bonilla y Pere Aragonès

Juanma Moreno Bonilla y Pere AragonèsPaula Andrade

«Una jugada inteligente de Andalucía frente el infierno fiscal de Cataluña»

Expertos analizan para El Debate las rebajas fiscales aprobadas por el presidente andaluz, Juanma Moreno

Cataluña ingresó en 2020 más de 500 millones de euros en concepto de impuesto de Patrimonio de unos 80.000 contribuyentes, una cifra que representa casi la mitad de todo lo que se recauda en España por este concepto. Los expertos consultados por El Debate consideran que la supresión de este impuesto en Andalucía es una «jugada inteligente» frente al «infierno fiscal de Cataluña». Precisamente, desde la Generalitat, su portavoz, Patricia Plaja, ha acusado al presidente de la Junta, Juanma Moreno, de utilizar la política fiscal para «hablar de Cataluña». Y dejaba claro que el Govern «no entrará en una subasta populista».
Para el catedrático de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Barcelona, Ferran Brunet, hasta ahora era Madrid quien llamaba la atención desde el punto de vista fiscal, especialmente. Pero hay que añadirle ahora Andalucía, que, asegura, también tiene otros alicientes: el ámbito tecnológico y que no tiene el «problema» de sobreprecio que puede tener Madrid. Esto, dice, la hace muy atractiva.
Según Brunet, Andalucía ha utilizado su autogobierno fiscal de forma inteligente: «Baja patrimonio, desde el punto de vista recaudatorio deja de ingresar una cantidad relativamente pequeña, pero lo que pierde puede recuperarlo, y con creces, por otras vías», porque puede recuperar contribuyentes y atraer a más de otras comunidades autónomas. Y eso lo ha contrapuesto con Cataluña que, dice Brunet, es «un infierno fiscal», con tipos de patrimonio y sucesiones «disuasorios», por ejemplo. Y eso, añade el catedrático, es también un «incentivo para defraudar». ¿Y quién tiene más instrumentos para hacerlo? «Los ricos, que son los destinatarios precisamente del impuesto de patrimonio. Por eso es una ficción, porque los ricos se acaban escapando».
Brunet también considera que la situación en Cataluña es «surrealista» porque, a su juicio, el Govern no sabe cómo actuar. Hay un partido que querría aumentar impuestos, apunta, y otro al que le gustaría bajarlos. Entonces, para el catedrático, se opta por «no hacemos nada, no tocamos nada, y así seguimos en la poltrona». Y es que, recordemos, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha dejado claro que en los próximos presupuestos no habrá subida de impuestos, pero tampoco una bajada. Y una de las condiciones de Catalunya en Comú para apoyarlos es que se mantengan sucesiones y patrimonio.

Mantener impuestos altos, un error

Por otro lado, el catedrático de Economía de la Universidad San Pablo CEU Rafael Pampillón considera un «error» mantener impuestos altos cuando existe una competencia fiscal entre comunidades autónomas. Según Pampillón, «eso supone una pérdida de tejido para Cataluña y una ganancia para las comunidades que lo facilitan». Y ponía un ejemplo claro, en este sentido: «Estamos viendo cómo los alemanes se trasladan de Alemania a Canarias para no pagar tanto por la factura de la luz. Al final, la gente se mueve por incentivos».
Pampillón también defiende que Moreno puede recuperar con creces, atrayendo a nuevos contribuyentes, lo que deja de ingresar por la eliminación del impuesto de patrimonio. Y con menos impuestos, defiende, disminuye la economía sumergida.
Pero a pesar de que Cataluña está «cediendo terreno» en comparación con otras comunidades autónomas, como señalan estos expertos, el Govern no tiene intención de variar su política fiscal. La portavoz de la Generalitat, Patricia Plaja, pedía al presidente de la Junta que «deje a los catalanes en paz». Y dejaba claro que «Cataluña decidirá sus impuestos teniendo en cuenta las necesidades de los ciudadanos» y que «no entraremos en una subasta populista que no aporta nada».
La portavoz de la Generalitat de Cataluña, Patricia Plaja

La portavoz de la Generalitat de Cataluña, Patricia PlajaEuropa Press

Es más, Plaja recomiendo a Juanma Moreno que oriente sus políticas para poner a la ciudadanía «en el centro» en lugar de mirar «una vez más» lo que hace Cataluña. La portavoz del Govern también considera que «no es una buena opción» la harmonización fiscal que propone el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá.

Mensaje a los empresarios catalanes

«Desde aquí le digo a los empresarios catalanes que aquí está su tierra. En Cataluña hay impuesto de sucesiones y donaciones y hay impuesto de patrimonio y aquí no y además aquí no nos vamos a independizar nunca, porque somos orgullosa parte de España». Este fue el mensaje de Moreno Bonilla que ayer tanto escoció en el independentismo. Moreno insistió en esta idea y subrayó que hay «argumentos de sobra para que muchos empresarios, capitales y familias vengan a residir con nosotros, porque además vivimos en una de las zonas con más calidad de vida del mundo».
La respuesta de la Generalitat no se dejó esperar: no se teme una fuga de empresas ni que Cataluña deje ser atractiva en este ámbito. Envuelto en sus propias contradicciones, el independentismo ha sido sorprendido por la propuesta de Moreno. Quizás por ello, su propia portavoz ha rechazado la propuesta del ministro José Luis Escrivá de recentralizar impuestos para evitar la competencia fiscal entre autonomías. Aunque, no hace demasiado tiempo, desde ERC se abogaba por la «armonización fiscal». Y es que el secesionismo ha entrado en una fase de división, luchas y contradicciones de tal calibre que, como siempre, sigue socavando la economía catalana.
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