El presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, durante la sesión plenaria del 18 de junio
La Fiscalía pide el archivo de la causa por delito de odio abierta contra el presidente del Parlamento balear
El fiscal señala que no consta acreditado que la reacción de Le Senne, «inusitada y fuera de lugar», respondiera a una voluntad de lesionar la dignidad de las mujeres representadas en las fotografías ni a una motivación discriminatoria
La Fiscalía ha pedido el archivo de la causa por delito de odio abierta en el juzgado de Instrucción 1 de Palma contra el presidente del Parlamento balear, Gabriel Le Senne, por el episodio con las fotos de Aurora Picornell y las Roges del Molinar en una sesión plenaria el pasado junio, cuando se debatía la toma en consideración de la proposición para derogar la ley de memoria de la región.
En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal delegado de Delitos de Odio y Discriminación, José Díaz Cappa, argumenta para solicitar el sobreseimiento provisional que tras la práctica de la instrucción no han quedado suficientemente acreditados los elementos para enmarcar los hechos en la tipificación de del delito de odio.
«No resulta acreditada la intención de lesionar la dignidad de las personas ni la motivación discriminatoria por parte del investigado», señala el representante del Ministerio Público. El fiscal considera en todo caso que es «absolutamente entendible socialmente el sentimiento de rechazo e indignación» de los familiares de las mujeres de las fotografías y «manifiestamente criticable la acción del investigado», pero que, a su juicio, no consta acreditado que la reacción de Le Senne, «inusitada y fuera de lugar», señala, respondiera a una voluntad de lesionar su dignidad ni a una motivación discriminatoria, sino que se produjo por el hecho de que las dirigentes socialistas de la Mesa. Pilar Costa y Mercedes Garrido, no cumplieron las órdenes.
El representante del Ministerio Público recuerda en su escrito que el propio Le Senne reconoció que romper la fotografía fue inapropiado y aseguró que entendía que las familias se pudieran sentir molestas, por lo que pidió disculpas. Se apunta también para argumentar el archivo que ni en los momentos previos al hecho de romper la fotografía, ni mientras tiene lugar este «inadmisible hecho», ni inmediatamente después, el investigado profiriera descalificaciones o insultos o efectuase cualquier otro acto revelador de una voluntad clara de humillar o discriminar.