Pedro Sánchez conversa con la vicepresidenta Sara Aagesen durante el acto
Para pocas celebraciones
El acto de inicio de curso más deprimente de Sánchez retrata el estado de la legislatura
El presidente cambia la pompa de otros años por la sobriedad del salón de actos del Ministerio de Economía. Por no haber no hubo ni presentador sobre el escenario. La legislatura está como está
«Aquí hace mucho calor», le oyeron los cámaras decir a Pedro Sánchez en una conversación con sus tres vicepresidentas, María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Sara Aagesen, justo antes del comienzo. No se le veía muy conforme con la elección del lugar.
El tradicional acto de inicio de curso del presidente fue esta vez más sobrio y reducido que nunca, sin la pompa de otros años ni rostros famosos fuera del ámbito político. Ni siquiera el padre Ángel, un habitual. Hasta en 2021 estuvo más concurrido, y eso que aquel septiembre aún había restricciones por la pandemia.
Sánchez 'pasa revista' a sus ministros asistentes al acto
Pedro Sánchez cambió los jardines de la Moncloa, la Casa de América, el Instituto Cervantes y el Ateneo de Madrid -escenarios, todos, de años anteriores- por el lúgubre salón de actos del Ministerio de Economía. Tampoco hubo música, ni fotos con actores, y ni siquiera un presentador sobre el escenario para introducir el tema que les ocupaba: el pacto de Estado por la emergencia climática.
Desde la Moncloa sostienen que no querían un acto de pompa y alarde después de un mes de agosto en el que han ardido 330.000 hectáreas en España, como recordó Sánchez leyendo el teleprónter. Pero lo cierto es que la cita fue acorde con el estado de la legislatura: para pocas celebraciones, cuando Sánchez enfila su octavo curso en el Gobierno y, probablemente, el más convulso.
La apertura oficial del anterior curso se produjo en el Instituto Cervantes, el 4 de septiembre de 2024, como recordó El Debate en esta información. Allí, escoltado por todo su Gobierno, Sánchez fijó seis prioridades del curso 2024-2025: «Competitividad económica, dignidad laboral, Estado del Bienestar, vivienda, paz e igualdad», enumeró. También se comprometió a trabajar por la aprobación de unos Presupuestos Generales de 2025 «sociales y ambiciosos». Pero el Ministerio de Hacienda ni siquiera los elaboró.
El acto de inicio de curso de 2024, en el Instituto Cervantes
Para el inicio del curso 2023-2024, Sánchez eligió el Ateneo de Madrid. Por entonces, el presidente estaba en funciones tras las elecciones de 2023, y de hecho el acto se produjo en plena ronda de contactos de Feijóo para su investidura frustrada, que se produjo los días 26 y 27 de septiembre. Allí abrió la puerta de par en par a la amnistía a los cabecillas del procès, que acabaría aceptando como pago a Carles Puigdemont para su investidura.
En la apertura del curso 2022-2023, Sánchez innovó con un acto en la Moncloa en el que se hizo acompañar de 50 ciudadanos anónimos que previamente habían sido seleccionados por su equipo. Con ese decorado, el presidente hizo una intervención en la que se colgó todas las medallas posibles. Se felicitó por la apuesta de su Gobierno por las energías renovables, las subidas del salario mínimo interprofesional, la excepción ibérica y también por la «agenda de derechos y libertades» puesta en marcha por su Ejecutivo. Entre esto último, mencionó la ley del solo sí es sí –antes de que cayera en desgracia por la rebaja de penas a violadores–, la de Memoria Democrática, la reforma de la ley del aborto y la ley de eutanasia.
El acto de inicio de curso de 2022, en los jardines de la Moncloa y con ciudadanos anónimos
Y en 2021 se decantó por la Casa de América, en compañía de su Ejecutivo casi al completo y de un centenar de representantes de la sociedad civil, empresarial, cultural y agentes sociales. El tema estrella de aquel año fue la subida del SMI.