El presidente del PNV, Aitor Esteban
Bildu y PNV acercan posturas sobre el «nuevo estatus» vasco: reconocimiento de nación y autodeterminación
Los abertzales apremian a alcanzar un acuerdo «con mucho trabajo» antes de que se cierre «esta ventana de oportunidad»
El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Aitor Esteban, aseguró este domingo durante el día del partido que «no va a escatimar esfuerzos» para alcanzar un acuerdo sobre el nuevo Estatuto que pretenden instalar en el País Vasco después de que se completen las transferencias del actual Estatuto de Guernica, aunque reconoció que «el inestable panorama político español hace complicada la travesía».
Precisamente por esa inestabilidad política, Bildu ha apremiado a alcanzar un acuerdo sobre ese nuevo Estatuto, que ellos llaman 'estatus' porque en este momento «está abierta una ventana de oportunidad» en el Estado pero no se sabe «cuánto puede durar», por lo que «es importante que esos trabajos se realicen con la intensidad y con esa referencia temporal», ha afirmado la portavoz de Bildu en el Parlamento vasco, Nerea Kortajarena.
Kortajarena, en una entrevista radiofónica, ha asegurado que «ese nuevo estatus tiene que tener un reconocimiento a lo que somos, que es una nación, recoger también el derecho a decidir, y tener un fondo de poder mucho más amplio del que tenemos ahora para poder abordar los retos que tenemos por delante».
También, ha añadido, debería «marcar otro tipo de relación con el Estado, una relación de igual a igual», porque la situación actual es la de «un estatus absolutamente erosionado y limitado, constantemente».
Y estas palabras no distan mucho de la opinión del presidente del PNV, quien aseguró ante su militancia que «quiero hablar claro: si el nuevo estatus no supone un salto real en reconocimiento real, arbitraje y presencia exterior, el PNV no estará. Queremos acuerdos, pero no decorados vacíos».
Por eso mismo, la portavoz de Bildu ha recordado que el «salto» en el nuevo estatus «solo puede darse de la mano de Euskal Herria Bildu» y requiere «mucho trabajo».
Ha incidido en los «retos» y «amenazas» que será necesario enfrentar y que hacen que, aunque hay cuestiones «en las que seguramente no nos vamos a poner de acuerdo de ninguna manera» como la vivienda, también hay otras en las que se llegará a «acuerdos parciales» como la mesa de Salud y otras en las que «sí o sí nos vamos a tener que entender» como la situación del euskera, educación, políticas climáticas o la modernización de la administración.
En su opinión, «los tiempos que vivimos hacen necesario que se dejen de lado escenificaciones como las que hemos visto estos días, en las que se subraya constantemente lo diferentes que somos».