Comisaría de Policía Nacional de Gijón
Sucesos
Desmantelada una red criminal que realizó estafas bancarias por valor de más de 200.000 euros en Asturias
El líder era «experto en manipulación y puesta en escena», dirigía las conversaciones con los empleados bancarios y lograba que aceptaran activar un servicio que no se concede habitualmente sin garantías ni fianzas previas
la Policía Nacional de Gijón ha detenido a ocho individuos –seis hombres y dos mujeres de mediana edad– como los presuntos autores de estafas bancarias con un valor de más de 200.000 euros. Entre los arrestados está el líder de la banda, tres cooperadores cercanos y cuatro testaferros.
La investigación se inició en la ciudad de Gijón hace unos meses después de que una entidad con sede en Valladolid pusiera una denuncia, con las que los agentes descubrieron como se organizaba la banda. Jerárquicamente, se encontraba en primer lugar su indiscutible líder, quien era toda una mente y una persona que actuaba «con total discreción y que no figuraba en ningún documento», según recoge Europa Press.
En segundo nivel, se situaban otros tres detenidos como colaboradores directos, estos eran familiares y empleados que conocían perfectamente el funcionamiento de la trama, mientras que otros cuatro eran testaferros reclutados mediante anuncios o a través de contactos informales.
Modus operandi
Su modus operandi consistía en que el cabecilla convencía a los testaferros para figurar como administradores de empresas de sociedades creadas con el fin defraudar dinero a los bancos. Asistía de forma personal con estos a las sucursales bancarias para abrir cuentas de empresa y conseguir que se activara el servicio de domiciliación de recibos, fuentes policiales han asegurado que el jefe de la banda se aprovechaba «de su capacidad de persuasión y de una cuidada puesta en escena para evitar los controles habituales».
Es decir, que la mente de la red criminal era todo un «experto en manipulación y puesta en escena» ya que lograba que los trabajadores del banco aceptaran activar un servicio sin garantías ni fianzas previas que no se concede habitualmente.
Una vez el plan daba sus frutos, la organización emitía recibos ficticios que eran cargados automáticamente a las cuentas de supuestos deudores. El dinero se retiraba de inmediato, dejando las cuentas con saldo cercano a cero. Durante el registro se incautaron casi 5.890 euros en efectivo y seis teléfonos móviles a nombre de las empresas y de los testaferros. La policía no descarta que haya más detenciones.